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Economía
Ministro de Hacienda anuncia recorte de $21,9 billones en el gasto público
El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, advirtió ante banqueros y empresarios que Colombia enfrenta su peor crisis fiscal, con deuda creciente, gasto rígido y un balance primario deficitario.


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Colprensa
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Viernes, 28 de Agosto de 2026

En el cierre de la Convención Bancaria, en donde los banqueros y empresarios esperaron las palabras del ministro de Hacienda, Miguel Gómez, se presentó el crítico panorama de las finanzas de Colombia.

En el arranque, Gómez le agradeció al sector bancario por los alivios financieros para los damnificados por el terremoto, que sumaron $1,1 billones. “Llevaba 40 minutos en mi oficina cuando ocurrió el terremoto. Aprendí rápidamente la ley de emergencia, a que me devolvieran el presupuesto, a que el 97% de la emisión de TES ya estaba consumida en 7 meses, y que los sindicatos del Ministerio me bloquearan la entrada”, contó en su intervención.

El componente financiero no hace parte de los sectores de la crisis actual en Colombia. “Ustedes sí tienen capacidad de reacción. El compromiso financiero es total con el país”. Ese fue el llamado del ministro al sector bancario para apoyarlo en la reconstrucción.

“El camino obligado”, así se llama la presentación del ministro Gómez, quien la catalogó la “única salida” para salir de la crisis fiscal que atraviesa Colombia. “La única alternativa que tenemos es poner en orden las finanzas si queremos tener futuro económico. Tenemos una situación crítica, la peor de nuestra historia”.


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El problema, según el ministro, es que el balance primario se volvió deficitario, con niveles insostenibles y difíciles de financiar. “Si no hacemos nada, es el abismo. La deuda llegaría al 82% al finalizar este gobierno. El problema de esta economía es el balance fiscal”.

Indicó que el gasto, además de ser alto, es rígido, y es contracíclico en momentos cuando más se necesita, como por ejemplo un terremoto y su reconstrucción. “El desbalance fiscal del país es atípico. El balance primario es el indicador con mayor claridad que explica lo que le pasa a Colombia y su magnitud. Colombia tiene el peor déficit primario de todos”. Cabe recordar que el balance primario es la diferencia entre los ingresos y los gastos del gobierno, sin incluir el pago de los intereses de la deuda pública. “1 de cada 3 pesos se van a la deuda colombiana”.

Sostuvo que el crecimiento económico de Colombia es “mediocre”, e insistió en que el gobierno de Gustavo Petro fue el que más generó ese “crecimiento mediocre”.

“Vamos a hacer el ajuste fiscal porque no tenemos más opción y necesitamos que sector privado colabore, vamos a repartir las tareas, vamos a poner en orden la casa y ustedes pongan el crecimiento. Debe hacer un cambio”, remató.

Gómez precisó que Colombia perdió atractivo en la inversión, “hay un deterioro en la economía por problemas de seguridad jurídica y un ambiente contra el sector privado, que trae mucha inversión al país”.

“No cayó bien la cifra del presupuesto 2027 porque a la gente no le gusta que le digan la verdad. Le dijimos a los colombianos que no podíamos seguir diciendo mentiras. La transparencia fiscal es el principio para organizar las finanzas”.

El ministro de Hacienda anunció también que harán un recorte de $21,9 billones en el gasto público. “El esfuerzo que se debe hacer es bajar el gasto. Eso riñe con los que piensan que en estos momentos se necesita más gasto. Podemos adelgazar al Estado y abrimos capacidad para crecer y mejorar”.

Luego, según Gómez, habrá una ley fiscal, pero no será una reforma tributaria, sino que será una forma de disminuir el gasto, “presentarla al Congreso para su debate y aprobación; y al final tendremos un déficit de 7,2% del PIB a final del 2026”.

Asimismo, anunció $4 billones para atender los efectos inmediatos del terremoto. De los cuales, $1,9 billones corresponden a traslados presupuestales de la emergencia invernal de febrero de 2026, también $782 mil millones de regalías y $200 mil millones de sobretasa al ACPM. Se suman $625 mil millones de créditos multilaterales y $485 mil millones del Fonpet.

El plan del Gobierno De la Espriella

El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, presentó ayer el diagnóstico “más duro que ha hecho el Gobierno Nacional” sobre las finanzas públicas del país. Lo llamó “el camino obligado”, un plan de ajuste fiscal que arranca con un recorte de $21,9 billones en 2026 y que buscará, en los próximos meses, una ley centrada en reducir el gasto del Estado.


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El funcionario cerró la 60 Convención Bancaria de Asobancaria con un mensaje al sector financiero: “el ajuste ya empezó, pero el crecimiento de la economía dependerá de que la banca y el sector privado asuman la tarea de invertir”.

El corazón de la presentación fue el balance primario del Gobierno Nacional Central, el indicador que compara los ingresos con el gasto sin contar los intereses de la deuda. Según Gómez, ese balance se volvió “crónicamente deficitario” y, si el Gobierno no toma medidas, la deuda pública llegaría al 82% del PIB al terminar el cuatrienio.

“Si no hacemos nada, es el abismo”, advirtió el ministro, quien insistió en que la economía colombiana arrastra problemas de salud, pensiones, demografía y productividad, pero que el problema que hoy condiciona todo lo demás es el fiscal.

El ministro mostró que, después de la pandemia, el gasto público se desvió 3,5 puntos porcentuales de su tendencia histórica y nunca regresó a ese nivel, algo que sí ocurrió en otros países de la región. Del lado de los ingresos, el problema fue el contrario, “nunca se recaudó lo suficiente para cerrar esa brecha”.

Buena parte de ese gasto, explicó, es además prácticamente imposible de tocar en el corto plazo, porque está concentrado en pensiones, salud y el Sistema General de Participaciones, rubros que absorbieron la capacidad del presupuesto para actuar de manera contracíclica.

Comparado con países de un nivel de desarrollo similar, Colombia tiene hoy el peor déficit primario, según los datos que expuso el ministro. El peso de la deuda crece, “uno de cada tres pesos que recauda el Estado por impuestos ya se destina a pagar intereses, y la tasa de interés implícita de la deuda volvió a subir tras años de esfuerzos por bajarla”.

Tres pasos para el “rescate económico”

Gómez resumió su plan fiscal en tres pasos, primero, decir la verdad sobre las cuentas públicas, aplicar austeridad y tramitar una ley enfocada en reducir el gasto.

El ministro presentó lo que llamó el “presupuesto de la verdad” frente al que dejó el gobierno anterior, al que calificó de “presupuesto de la mentira”. Según su equipo, ese presupuesto, de $575 billones, tenía rubros desfinanciados que nunca se hicieron públicos: $6,5 billones en pensiones, $2 billones en salud, $700.000 millones en universidades públicas y una omisión completa del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), con un faltante adicional de $9,6 billones.

A eso se suma que el servicio de la deuda estaba subestimado, ya que el gobierno anterior (Petro) calculaba $18 billones, mientras que las cuentas del Ministerio arrojan $155 billones, una diferencia de 37 billones. “Con esas correcciones, el presupuesto real de la nación pasa de $575 billones a $634 billones”.

“Es que el que está mal es el presupuesto de la mentira, no el presupuesto de la verdad”, dijo el ministro, quien reconoció que en la primera semana de gobierno tuvo que congelar el presupuesto porque la administración saliente había comprometido $10 billones en solo siete días. Según sus cifras, el Estado recibe hoy ingresos mensuales por $29 billones, pero gasta $40 billones cada mes.

El ministro adelantó que este sábado (hoy) presentará al Consejo de Ministros, reunido en Barranquilla, un recorte del gasto público de $21,9 billones para 2026, equivalente al 1,1% del PIB.

Del presupuesto general, el Ministerio logró destinar $4 billones hasta final de año para la fase de emergencia del terremoto, concentrados en ayudas monetarias directas para los damnificados. La reconstrucción de más largo plazo, dijo, tendrá que quedar en manos del sector privado a través de mecanismos como obras por impuestos, porque el Estado “no tiene espacio fiscal” para asumirla solo.


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El ministro aprovechó para señalar que los edificios públicos, como hospitales y colegios, fueron los que más sufrieron con el sismo, un hecho que atribuyó directamente a la corrupción en obras de construcción. Por eso insistió en que el ajuste debe ir acompañado de atención a los más vulnerables: “austeridad y corazón”.

Para 2027, el presupuesto llegará con un esfuerzo adicional de austeridad de $17 billones, cerca de $12 billones saldrán de recortes en el rubro de “otras transferencias”, que agrupa cerca de 250 partidas distintas, y $2,5 billones más de una reducción en inversión no prioritaria.

El tercer paso es una ley que el Gobierno presentará al Congreso en las próximas semanas. El ministro aclaró que no se trata de una reforma tributaria, sino que su énfasis está en reducir gasto, no en subir impuestos. “Este país no aguanta más impuestos”, afirmó.

Si el Congreso respalda esa ley, el Gobierno calcula que podría recortar el gasto público en un equivalente al 2,2% del PIB, cerca de $45 billones adicionales. Con el ajuste ya anunciado para 2026, el ministro proyecta cerrar el año con un déficit primario de 3,3% del PIB, frente al 4,4% que se daría si no se hiciera nada, y un déficit total de 7,2% del PIB, frente al 8,2% del escenario sin ajuste. Para 2027, con la ley de rescate económico aprobada, el Gobierno aspira a seguir reduciendo el déficit primario hacia niveles cercanos al 2,3% del PIB.

El ministro insistió en que el Gobierno mantendrá su compromiso con el pago de la deuda pública y rechazó cualquier esquema de renegociación. “Nosotros siempre hemos pagado nuestras deudas y tenemos que seguir pagándolas”, afirmó.

Gómez cerró su intervención con un llamado a los banqueros reunidos en Cartagena y les dijo que el Gobierno pondrá en orden las finanzas públicas, pero el crecimiento de la economía no puede depender del gasto estatal. “El problema que ustedes tienen conmigo hoy es que nosotros los necesitamos a ustedes hoy. No mañana, no en 10 años, hoy”, afirmó, en un mensaje que buscó dejar claro que el ajuste fiscal es, en sus palabras, la única alternativa que tiene Colombia para evitar una crisis de pagos.


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