Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Economía
Paro armado en el Catatumbo baja dinámica del transporte de carga
Hay temor entre los conductores por atentados contra su vida o quema de vehículos. 
Authored by
Image
La opinión
La Opinión
Lunes, 23 de Abril de 2018

El miedo sembrado por el paro armado que se adelanta en el Catatumbo está generando una menor dinámica en el transporte de carga de la región.

Leonardo Méndez, presidente regional de la Federación Colombiana de Transporte de Carga por Carretera (Colfecar), indicó que por temor a que los vehículos sean quemados y recibir atentados contra su vida, los conductores están pensándolo un poco más antes de emprender un viaje.

Aunque la restricción total se da en el Catatumbo, más exactamente hacia Tibú y los municipios cercanos, Méndez reconoció que en la vía Cúcuta-Ocaña también se han presentado inconvenientes y esto ha generado temor entre los transportadores, a pesar del acompañamiento de las autoridades en las caravanas.

Como parte de este menor tránsito de vehículos, las empresas dedicadas a la producción de materiales de construcción a base de arcilla, cuyos hornos funcionan en su gran mayoría por combustión de carbón, están recibiendo menos mineral y a un mayor precio.

Le puede interesar Cultivos se pierden por culpa del paro armado en el Catatumbo

 

Sergio Colmenares, presidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de Industriales de la Arcilla de Norte de Santander, indicó que la tonelada hoy les está llegando a las plantas de producción a 205.000 pesos y antes del paro la cifra era de 175.000 pesos.

Al aumento en el precio se suma el hecho de que algunas empresas tienen los hornos sin prender porque el carbón no les está llegando en la cantidad que requieren, precisó Colmenares. 

El directivo además confirmó que por los retrasos generados inicialmente por el paro armado, el envío de mercancía hacia los puertos nacionales tiene un retraso de un día. La industria arcillera consume semanalmente entre 2.500 y 3.000 toneladas de carbón.

Por su parte, desde la Asociación de Carboneros de Norte de Santander (Asocarbón) se informó que hasta ahora el impacto ha sido mínimo hacia los puertos fluviales. Según los cálculos del gremio, diariamente de las más de 8.000 toneladas que se enviaban normalmente, solo se están dejando de comercializar 1.000 toneladas, que salían por el puerto de Gamarra. 

El otro ejemplo de la reducción en la dinámica de transporte es la merma de la venta de combustible en las estaciones de servicio ha bajado entre 40.000 y 50.000 galones  por día, especialmente en la provincia de Ocaña.

Mario Arévalo, gerente de Coomulpinort, indicó que aunque se ha logrado mantener el abastecimiento en Ocaña, esto no ha sido posible en los demás municipios de la provincia.

Temas del Día