Cúcuta y Norte de Santander votaron en paz y en completo fervor por la democracia. Fueron unas elecciones de primera vuelta en las que cada cual salió a cumplir con el voto como quiso y donde quiso. Algunos aprovecharon para acudir con el santo de su devoción a sus espaldas; otros lo hicieron acompañados de su mascota preferida, y otros tantos, saltando obstáculos, porque lo importante era votar, en un día que se prestó para ello, ya que las altas temperaturas no aparecieron en toda su intensidad y porque la Fuerza Pública estuvo pendiente de cualquier movimiento en falso para impedir que el debate electoral sufriera inconvenientes. Pero hubo también quienes aprovecharon salir a votar para, de paso, hacer el mercado de la semana, pensando en que se avecinan tiempos nuevos para Colombia.