Llegó luciendo una gorra blanca, gafas oscuras y desbordando alegría. Cantó, a capela, el coro de ‘Pregúntale a su hija’, canción que lo ha llevado a la cima del vallenato. Farid Ortiz se ha caracterizado por su naturalidad y en Cúcuta se gozó las 24 horas que permaneció promocionando su nueva producción denominada ‘Baila en la calle’.
No vino solo. Estaba acompañado de su acordeonero Jader Durán, con quien cumplió un compromiso privado.
‘El rey de los pueblos’ como es conocido desde La Loma, Cesar, donde nació, hasta Becerril, donde se crió, cumplió 30 años largos de estar en uno de los mercados más competidos: el vallenato.
Ha grabado 28 álbumes, pero confía en seguir dando lata porque de las 14 canciones de su nuevo disco compacto aparecen ‘La mentira’ y ‘No te escondas’ de su autoría. ‘No te escondas’ lo dedica a todas las mujeres quienes fueron la fuente de inspiración.
Su nuevo reto es superar el éxito compuesto por Antonio María Meriño Rodríguez ‘Pregúntele a su hija.
Su voz es inigualable. Lo mismo que su forma de bailar y saltar a la tarima.
Reafirma que seguirá apoyando a todo aquel que quiera imprimirle al vallenato transformaciones o adaptarlo a otros ritmos como la bachata o el merengue.
También le da la bienvenida a los grupos jóvenes que están surgiendo en el vallenato y recalcó que esta nueva generación de cantautores está multiplicando este ritmo y que toca dejar atrás ese pensamiento que están “desmigajando el vallenato, que lo están dañando. Hay que apoyarlos”.
Este juglar habló sobre los diferentes ritmos que se han acoplado a este género y asegura que así están logrando que se tenga más conocimiento del folclor y se propague el acordeón, porque así este instrumento imperaría en todos los ritmos.
El disco lo grabó en Valledupar, en los estudios del acordeonero Rolando Ochoa, bajo su dirección y todo un equipo de trabajo que encabezó su representante Carlos Alberto Redondo.
En el reportorio aparece también la canción ‘Cata’, un son vallenato grabado por Jorge Oñate con el acordeón de ‘Juancho’ Roís, porque quiso “hacerle un homenaje al son vallenato que pocos ya graban, a la región de El Paso (Cesar), y a Jorge Oñate, un artista que tanto quiero y respeto”.
