Ni mandado a pedir el otro duelo que se vivirá este martes en el estadio Arena Amazonia de Manaos.
Por un lado, James Rodríguez, jugador del Real Madrid y conductor por excelencia de la selección colombiana.
Y el otro, Neymar, estrella del archirrival de Real, el Barcelona, y el niño mimado y galáctico del onceno brasileño.
Los dos chocarán esta noche. Ya lo hicieron en duelos pasados y hasta ahora va 1-1. En el Mundial de Brasil 2014 ganó Neymar con el 2-1 de su Selección en cuartos de final. Pero James lo empató el año pasado con la victoria 1-0 en Santiago en plena Copa América de Chile.
Para esta nueva versión los dos llegan con aire en su camiseta; el 10 de Colombia convirtió gol en el compromiso ante Venezuela; el 10 de Brasil también se apuntó con una anotación en el choque frente a Ecuador.
Neymar será local. Jugará ante un público que lo idolatra y por esa razón se esperan solo aplausos para el jugador nacido en Mogi das Cruzes.
James jugará de visitante. Estará en una plaza que no conoce y ante un público adverso que seguramente tratará de minimizar al cucuteño de 25 años. (Vea: ¿Cómo debe jugar Colombia contra Brasil en Manaos?)
Sin embargo, al colombiano eso no lo amilana. Incluso, en Europa ha sobrepuesto su fútbol a plazas bastante adversas y muy distanciadas de su equipo natural.
Por esa razón, de James Rodríguez se espera su misma intensidad y talento como lo ha hecho cada que se pone la camiseta del combinado nacional. Mientras que Neymar buscará encandilar en casa con su fútbol vistoso, alegre y contundente.
Eso sí, entre los dos 10 hay una gran diferencia: mientras el colombiano se preocupa siempre por jugar, el brasileño muchas veces exagera en los ‘piscinazos’ que ya son famosos incluso en Europa.
Colprensa
