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Agua potable en Cúcuta y Villa del Rosario: estos son los desafíos para mejorar el servicio
Los gerentes de acueductos advierten que los asentamientos por fuera del ordenamiento territorial aumentan la presión sobre las redes de acueducto y alcantarillado, comprometen los recursos públicos y dificultan el acceso al agua potable.
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Orlando Carvajal - Periodista La Opinión
Orlando Carvajal
Sábado, 17 de Octubre de 2026

La seguridad hídrica de Cúcuta no depende únicamente de la capacidad para captar, tratar y distribuir agua potable. También está ligada a la manera como crece la ciudad, a la planificación del territorio y a la disponibilidad de infraestructura para atender a una población en expansión.

Esa es una de las principales advertencias del gerente general de Veolia Aguas del Norte de Santander, Fabio Ernesto Araque, quien señaló que el crecimiento urbano desordenado representa un obstáculo para garantizar la prestación eficiente de los servicios públicos y alcanzar un desarrollo sostenible.

Según expuso el directivo, Cúcuta tiene 252 asentamientos en su periferia que surgieron sin ajustarse al ordenamiento territorial ni a las condiciones de disponibilidad de vías y servicios públicos. Esta situación, explicó, obliga a las autoridades a destinar recursos para atender necesidades que debieron resolverse desde la planificación de los nuevos desarrollos urbanos.


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El problema, sostuvo, trasciende la cobertura del acueducto y el alcantarillado. Cuando las familias ocupan terrenos sin infraestructura básica, el municipio termina asumiendo inversiones en redes, vías y, en algunos casos, procesos de reubicación. Esos gastos reducen los recursos que podrían destinarse a educación, salud y competitividad.

A esto se suman las consecuencias ambientales de los vertimientos de aguas residuales y la disposición inadecuada de basuras en sectores que carecen de servicios e infraestructura suficientes.

Para el gerente, la expansión sin planificación puede convertirse en una trampa de pobreza, porque las comunidades quedan expuestas a condiciones deficientes de acceso a servicios esenciales, mientras las administraciones deben atender problemas que se acumulan con el crecimiento urbano.

Reducir las pérdidas de agua

En paralelo con los desafíos territoriales, Veolia tiene entre sus objetivos mejorar la eficiencia del sistema de acueducto. La operación en Cúcuta registra pérdidas de agua del 42 %, indicador que la compañía se propone reducir al 29 % en los próximos 20 años.


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La planeación, una condición para el abastecimiento

Aunque las mejoras tecnológicas pueden contribuir a resolver problemas operativos, el gerente advirtió que las inversiones de las empresas prestadoras no bastan si continúa la expansión urbana por fuera de las normas de uso del suelo.

Por eso planteó la necesidad de coordinar el trabajo de las autoridades municipales, los prestadores de servicios públicos y la ciudadanía para frenar la urbanización ilegal y garantizar que los nuevos desarrollos cuenten con infraestructura y disponibilidad de servicios.

La advertencia apunta a una relación directa entre la gestión del territorio y el acceso al agua: cuando la ciudad se extiende sin planificación, aumentan los costos de llevar los servicios hasta las nuevas viviendas, se dificulta la operación de las redes y crecen los riesgos de contaminación.

Para Cúcuta, el desafío consiste en atender las necesidades actuales de abastecimiento y saneamiento sin trasladar a las próximas generaciones una infraestructura insuficiente y un territorio cada vez más difícil de administrar.

Oscar Gómez Duque (izquierda) gerente Centro Oriente de Aqualia/Foto: Cortesía


Aqualia apuesta por ampliar las redes de acueducto en Villa del Rosario

La seguridad hídrica de Villa del Rosario depende de ampliar la infraestructura, mejorar la continuidad del servicio y garantizar que el agua llegue a los hogares sin pérdidas provocadas por conexiones irregulares. Ese es uno de los retos que enfrenta Aqualia en el municipio y que su gerente regional centro oriente, Óscar Gómez Duque, puso de relieve al referirse a los desafíos discutidos durante la II Cumbre Internacional del Agua, realizada en Cúcuta.

El directivo expresó su expectativa frente a los compromisos que puedan surgir de este encuentro y a la voluntad de las instituciones para convertirlos en acciones concretas que mejoren la gestión del recurso hídrico.

En Villa del Rosario, la compañía adelanta trabajos para responder al crecimiento habitacional y ampliar la cobertura hacia sectores que requieren infraestructura de acueducto y alcantarillado. Gómez  recordó que en 2024 se ejecutaron obras de ampliación y optimización de la captación, las redes de aducción y la planta de tratamiento de agua potable, intervenciones que, según explicó, permitieron mejorar la cobertura y la continuidad del servicio.

A esas inversiones se suman labores de rehabilitación y optimización de las redes domiciliarias y de distribución, así como de los sistemas de alcantarillado.


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Entre los proyectos en ejecución, el gerente destacó el acueducto de Primavera y las gestiones para extender las redes hacia la zona norte de Boconó y el sector oriental del municipio. El propósito es responder a la demanda de una población que continúa creciendo y evitar que la infraestructura quede rezagada frente a las necesidades de los usuarios.

Conexiones ilegales, un problema para toda la comunidad

Gómez  también hizo un llamado a las comunidades que recurren a conexiones fraudulentas para acceder al agua, al advertir que estas prácticas pueden provocar fugas en las redes principales y reducir la cantidad de recurso disponible para el conjunto de la población.

El directivo explicó que las jornadas de control no buscan impedir que las familias tengan acceso al servicio, sino promover conexiones técnicas y legales que permitan suministrar agua de manera segura y eficiente.

“El agua que no llega a las casas es un agua que se pierde”, señaló al explicar que las conexiones irregulares pueden terminar afectando precisamente a los hogares que necesitan el suministro para cocinar, asearse y atender sus necesidades básicas.

Por eso insistió en la importancia de que las comunidades abandonen las vías de hecho y acudan a los mecanismos establecidos para gestionar el acceso al servicio. Además de las pérdidas de agua, las instalaciones antitécnicas pueden ocasionar daños en las redes y afectar la continuidad del abastecimiento.


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