Maricela Franco, quien fue asesinada el viernes en la madrugada y su cuerpo abandonado en la vía que conduce al corregimiento San Faustino, vivió sus últimos cuatro años de vida en un apartaestudio, ubicado en la manzana C4 del barrio Campo Alegre. Algunos habitantes de este sector que es aledaño al Minuto de Dios, la recuerdan como una mujer vanidosa, amable y reservada.
Lea: Asesinan a bala a una mujer en la vía a San Faustino
La mujer, de 48 años, siempre buscaba la manera de emprender, por eso era común verla vendiendo diferentes mercancías, incluso meses antes de su asesinato montó una papelería, por eso compró unas vitrinas y diferentes elementos para surtir su negocio.
“Ella tenía una papelería en la sala, pero no abría sino que uno le tenía que tocar la puerta para que lo atendieran, pues en esta zona roban mucho y ‘La Mona’, como le decíamos de cariño, le daba miedo que la atracaran”, explicó una vecina de Franco.
Maricela era una mujer silenciosa, al punto de que nadie sabía cuando estaba o se iba de viaje con sus amigos o familiares.
“Como Maricela vivía sola y sus dos hija y un hijo están en otras ciudades, nadie le controlaba el tiempo, por eso era común que ella saliera de viaje por varios días sin que nosotros, sus vecinos, lo notáramos”, contó la vecinas de la mujer asesinada.
Precisamente, la privacidad y el silencio en el que vivía Maricela Franco fueron aspectos por los que nadie se percató de que el viernes 28 de mayo, al parecer, un grupo de hombres armados llegó hasta la residencia de la mujer y la obligó a irse con ellos, con rumbo desconocido.
Exclusivo: El despiadado 'Coly' no aguantó y se entregó a la Fiscalía
Los habitantes del barrio se enteraron del crimen el viernes en la mañana, cuando por redes sociales se difundió una fotografía del cadáver de la mujer tirado en el pavimento, boca arriba y con impactos de bala.
En ese momento, las personas la reconocieron por unos mechones rubios y su color de piel, luego lamentaron el triste final que tuvo Maricela.
El hallazgo
La mujer fue asesinada de varios disparos, en la vía que conduce al corregimiento San Faustino, a la altura de la vereda El Porvenir, zona rural de Cúcuta, el viernes en la madrugada.
El cadáver fue encontrado por los transeúntes y habitantes de este sector, por lo que de inmediato alertaron a la Policía Metropolitana de Cúcuta de lo que había sucedido.
La víctima inicialmente no había sido identificada, porque en el momento no tenía ningún documento. Después de que la funeraria Nuestra Señora del Carmen trasladó el cuerpo hacia las instalaciones de la Sijín, donde la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho) adelantó la inspección técnica, algunos familiares llegaron a identificarla.
La mujer, que vestía una camiseta de colores rojo y negro, una licra negra y zapatos blancos, tenía las prendas mojadas y rastros de barro, por lo que las autoridades presumen que los homicidas la pasaron desde Venezuela por el río Pamplonita, para asesinarla en territorio colombiano.
Esta práctica se ha hecho común en este sector, pues allí, la falta de presencia de la Fuerza Pública complementa un escenario perfecto para el crimen.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en https://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion