Remigio Coronado Palencia salió de su casa, en el barrio La Palmita, de Villa del Rosario, ayer a las 3:00 de la mañana, con rumbo a Cenabastos. El hombre, de 47 años, se despidió de su esposa y hasta alcanzó a saludar a algunos vecinos. Se montó en su carro Renault 12, color rojo, y arrancó.
Él llevaba varios meses madrugando para ir a la Central de Abastos (Cenabastos) en Cúcuta a comprar verduras, hortalizas y demás alimentos, para luego vender en diferentes tiendas del municipio histórico. Así se ganaba el sustento diario para su familia.
Coronado, según se conoció, era acompañado por dos amigos, uno de ellos iba en el vehículo que él conducía, el otro lo seguía en otro carro.
De vuelta, a las 6:00 a. m., los tres hombres decidieron cortar camino y se metieron por la vía antigua Boconó. Pero en ese atajo Remigio encontró la muerte.
Así fue el choque
Cuando el reloj marcaba las 6:05 de la mañana, y según se pudo ver en un video de seguridad, Coronado iba tranquilamente en su vehículo Renault y al llegar al frente de la urbanización Tamacoa, le sacó el quite a un hueco y siguió tranquilamente en su carril hacia Villa del Rosario, en ese momento otro carro Nissan Versa, de placas FRP-975, que venía en sentido contrario, adelantó un automotor y terminó estrellándolo.
En las imágenes se puede apreciar que el impacto fue tan fuerte que los dos vehículos quedaron detenidos de inmediato.
Dos motorizados y otros dos carros que pasaban en ese instante se frenaron y los conductores se bajaron a ver cómo están los ocupantes de los automotores chocados, dándose cuenta que Remigio quedó atrapado y agonizando entre las latas retorcidas de su carro, mientras que los otros se encontraban en aparente buen estado de salud.
A Coronado se le fue apagando lentamente la vida, ante la mirada inerte de las personas que comenzaron a llegar al sitio y de la pareja que iba en el otro vehículo.
Los acompañantes de Remigio desesperadamente comenzaron a pedir que alguien los ayudara, pero ningún organismo de socorro ni una ambulancia llegaron rápidamente.
El hombre que acompañaba al conductor muerto y la pareja del otro vehículo, fueron llevados al Hospital Jorge Cristo Sahium, de Villa del Rosario, para que los revisara un médico, además, que le hicieran la prueba de alcoholemia al otro chofer.
El dolor de la familia
“Yo me enteré de eso porque me llamaron y llegué corriendo desde La Palmita, cuando vi el carrito de Remigio apachurrado y lo veo entre las latas muerto, me eche a llorar. De las peores sensaciones del mundo”, aseguró una familiar.
Y es que al lugar fueron llegando la esposa, un hermano, los hijastros y amigos de Coronado Palencia, quienes se amontonaron para consolarse, pues no eran capaces de creer que él estuviera ahí.
Hacía las 8:15 de la mañana, un par de bomberos de Villa del Rosario se encargaron sacar el cadáver de entre las latas retorcidas del carro para que las autoridades de tránsito le hicieran la inspección técnica y lo llevaran a Medicina Legal.
Muchos curiosos se amontonaron a grabar y a sacar sus propias conclusiones sobre el choque, en medio de los gritos de dolor, rabia, resignación y tristeza que lanzaban los familiares de Remigio.
“Nosotros queremos que los investigadores revisen las cámaras y se apersonen de esa situación, porque es difícil perder un familiar y no saber qué pueda suceder más adelante”, insistió un allegado.
Las autoridades de tránsito señalaron que la combinación del exceso de velocidad, la imprudencia y la embriaguez, causó el fatal accidente.
Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en: http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion