La Ye, donde se divide la vía que comunica a El Zulia con San Cayetano y se desprende el desvío hacia el corregimiento de Cornejo (San Cayetano), fue escenario de un choque que cobró la vida de Jhon Anderson Moreno Carvajalino.
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Este punto ya ha registrado incidentes anteriormente, pues el carril que conduce de El Zulia hacia Cornejo se cruza directamente con otro que circula en sentido contrario, creando un peligroso escenario en el sector conocido como Los Manguitos.
El riesgo se presenta cuando dos vehículos se dirigen a destinos opuestos, tal como ocurrió en la mañana de ayer, 10 de julio. A primeras horas del día, un automóvil Nissan gris se desplazaba desde Cornejo con destino a El Zulia, mientras que una motocicleta viajaba desde El Zulia hacia San Cayetano.
El motociclista era Jhon Anderson Moreno, quien conducía una Pulsar NS160, de placa EFO-71H. El hombre no logró evitar la colisión frontal con el vehículo.
Aunque las causas del accidente siguen siendo materia de investigación, la hipótesis preliminar indica que, al intentar incorporarse al carril derecho, el conductor del Nissan habría invadido por unos segundos el carril izquierdo, por donde se movilizaba Moreno.
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A esto se sumaría una posible alta velocidad de ambos vehículos, factor que habría sido determinante para el violento impacto. La motocicleta y el automóvil chocaron de frente, sufriendo graves daños en sus carrocerías. Incluso, la llanta delantera derecha del carro estalló debido a la fuerza de la colisión.
La peor parte se la llevó el motociclista, quien, pese a portar casco de protección, sufrió graves lesiones. La violencia del impacto hizo que su cuerpo girara por completo y quedara orientado hacia la parte trasera de la motocicleta.
Antes de caer al pavimento, salió expulsado del vehículo y golpeó el parabrisas del automóvil, fracturándolo. Además del fuerte trauma en la cabeza, sufrió múltiples fracturas en sus extremidades, varias de ellas evidentes a simple vista.
La escena era impactante y se volvió aún más dramática cuando del casco comenzó a brotar un abundante rastro de sangre. Debido al desnivel de la carretera, la sangre recorrió varios metros, mientras el motor de la motocicleta se apagaba y los airbags protegían a los ocupantes del automóvil.
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