El reloj marcaba las 5:37 a.m. cuando un hombre, que estaba sentado afuera de su vivienda observando el amanecer sobre la vía Cúcuta-Puerto Santander, decidió levantarse para buscar algo dentro de la casa. Acto seguido, un estruendo lo alertó.
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“Fue un ‘totazo’ demasiado fuerte. Cuando salí, vi en toda la entrada al terreno al muchacho tirado”, relató el habitante de aquel sector, donde se produjo un mortal accidente en la mañana de ayer, 30 de agosto.
El joven que estaba tendido sobre la tierra era Carlos José Almeida Guardia. Se encontraba en un estado crítico y, junto a él, había una motocicleta venezolana, de placa AE8V97F. A pocos centímetros estaba el rastro de lo que habría provocado el accidente, parte de la carrocería de una buseta de Trasan.
A unos 70 metros de distancia se encontraba el vehículo de transporte público, detenido sobre el carril derecho y con varias marcas del choque en su costado izquierdo.
La curiosidad fue inevitable y varias personas se acercaron para ver qué había sucedido. Carlos parecía muerto. Estaba bocabajo, con la pierna derecha completamente destrozada desde el fémur y graves lesiones en distintas partes del cuerpo.
En la frente tenía una profunda herida que una de las primeras personas en encontrarlo describió como “un hueco, como si se hubiera roto la cabeza”. Su hombro izquierdo también presentaba una grave cortadura y la pierna izquierda “estaba agarrada de un hilo”, agregaron.
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Sorpresivamente, el hombre aún tenía vida. Se movía, aunque muy levemente. Por eso, desde ese punto, ubicado en el kilómetro 3+600 de la mencionada vía, alertaron a las autoridades sobre lo sucedido.
Pasaron los minutos, que se convirtieron en horas de agonía para Carlos, pero la ayuda no llegaba. Fue cerca de las 8:00 de la mañana cuando finalmente arribó una ambulancia, acompañada por uniformados de Tránsito y Transporte, para atender la emergencia. Sin embargo, ya era demasiado tarde.
“A ese muchacho lo dejaron morir acá”, relató un residente del sector. Minutos después, Carlos fue declarado muerto.
Mientras tanto, las autoridades iniciaron la investigación para tratar de esclarecer las causas del accidente. La hipótesis preliminar señala que el siniestro habría sido provocado por una invasión de carril de alguno de los implicados y exceso de velocidad.
Otro detalle que deberá ser esclarecido es la presencia de una mancha de sangre ubicada cerca del punto donde se detuvo la buseta, la cual habría frenado poco después de la colisión.
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