El intento de Jesús David Toro por salvarle la vida a Oliver Sánchez, en medio de un nuevo ataque armado que sacudió a Ocaña, terminó en vano. Los sicarios cumplieron su objetivo de asesinar a Sánchez y, además, hirieron a Toro por intervenir en medio del atentado.
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Las cámaras de seguridad registraron el momento en que dos hombres armados, que se movilizaban en una motocicleta, desataron el caos en la avenida Circunvalar, durante la mañana de ayer, 9 de octubre. Los pistoleros atacaron en movimiento a Sánchez, quien también transitaba en moto.
El hecho ocurrió cerca de las 11:00 de la mañana, cuando tres motocicletas coincidieron en el sector donde está ubicada una cámara de fotodetección. En una iban los presuntos sicarios; en otra, Oliver, y en la tercera, Toro.
Al parecer, estos dos últimos venían conversando hasta que la charla fue interrumpida por la violencia. De repente, el parrillero de la moto de los atacantes desenfundó un arma de fuego y disparó contra Sánchez.
En un intento por esquivar las balas, Oliver se desvió hacia su costado derecho y terminó cayendo fuera de la vía, sobre una zona cubierta de pasto.
Sin dudarlo, los atacantes detuvieron la motocicleta metros más adelante. Entonces, el parrillero se bajó y corrió hacia donde había caído Sánchez, quien ya estaba herido.
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Lo que los delincuentes no esperaban era que Toro también se bajara de la moto en plena avenida y corriera hacia su compañero, aparentemente con la intención de impedir que lo remataran. Sin embargo, su intervención no logró evitar la muerte de Oliver y terminó convirtiéndolo en otra víctima del ataque.
Segundos después, el pistolero regresó a la moto, donde lo esperaba su cómplice, y huyeron por la concurrida avenida, dejando atrás una escena de sangre y violencia.
Sánchez, quien vestía camiseta negra y llevaba una gorra, quedó tendido boca abajo, sin vida. A pocos metros estaba Toro, con un suéter negro y heridas de bala en el cuello, sobre un charco de su propia sangre.
El herido fue trasladado de inmediato a un centro asistencial de Ocaña, donde permanece bajo atención médica y con pronóstico reservado.
El caso quedó en manos de las autoridades, que adelantan las investigaciones para identificar y capturar a los responsables, así como establecer los móviles del atentado. Mientras tanto, la vida de Toro sigue en riesgo.
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