El Consejo Departamental de Política Social (Cdps) determinó que es necesario dotar con 150 camillas a las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) oficiales de Norte de Santander.
La decisión se tomó durante un análisis sobre la mortalidad de niños en el departamento y la falta de atención adecuada que prestan las entidades de salud.
Los recursos para las camillas ya fueron fijados en el presupuesto.
Unos 70 de estos elementos médicos se distribuirán en los principales hospitales de Cúcuta, Ocaña y Pamplona.
Según el gobernador, William Villamizar, “se ha tomado la decisión de convocar a los operadores que tienen las unidades de cuidados intensivos, a una reunión con los gerentes de los hospitales públicos y privados, con la participación del Instituto Departamental de Salud (IDS) y los órganos de control, porque no se está cumpliendo con las disposiciones de atención en urgencias”.
Durante la reunión, se trató el plan de acción en atención a la primera infancia, que busca que los niños estén nutridos, en familia, alegres y tengan posibilidades de recreación.
Dentro de los compromisos adquiridos se estableció tener más atención a los niños que se han visto afectados con la calidad de atención médica que están recibiendo.
En el próximo consejo se presentará el proyecto para definir un predio para reubicar el Centro de Reclusión de Menores de Los Patios.