La elección del rector de la Universidad de Pamplona se convirtió en una novela que aún no tiene final feliz. Cuando todo estaba dispuesto para que ayer se eligiera al sucesor de Elio Daniel Serrano Velasco, nuevamente fue aplazada la deliberación de los nueve consejeros.
La razón: la puja por el favorecimiento a dos candidatos y la presión para votar por ellos, pese a que aún los 18 elegibles no han presentado el plan de gestión.
El hecho, conocido ayer por los demás candidatos, fue censurado y calificado de irrespetuoso con ellos, por tanto se convirtió a la elección en una disputa política y no se está teniendo en cuenta la mejor opción para liderar a la institución de educación superior.
La elección del rector, desde la apertura de la convocatoria (27 de octubre de 2016), ha estado salpicada por escándalos y pujas políticas.
Tras la inscripción de candidatos y la depuración a 18 elegibles, el docente Elkin Flórez puso una tutela buscando ingresar a esa lista.
La misma fue negada por orden judicial, pero por el hecho el proceso estuvo suspendido 14 días.
Cumplido ese tiempo, esta semana, se dio luz verde a la elección y pese a las críticas al Consejo Superior, ayer cada candidato tendría 10 minutos para presentar el plan de gestión y posteriormente se procedería a la votación para elegir a uno de los aspirantes.
El gobernador de Norte de Santander, William Villamizar Laguado, que oficia como presidente del Consejo Superior, no se presentó ayer a la reunión citada en el Cread de la Unipamplona y envió una carta en la que manifestó no poder asistir por compromisos previamente establecidos. En el documento pidió aplazar el encuentro para mañana.
La carta, conocida por La Opinión, reseña: “El gobernador es la única autoridad legítima para presidir las reuniones del Consejo Superior, propongo una reunión extraordinaria para el 23 de diciembre -que puede ser virtual”.
Uno de los argumentos de Villamizar Laguado es que el cronograma de elección debe ajustarse para que los candidatos tengan tiempo para presentar las propuestas y de igual manera los consejeros para estudiarlas.
La Opinión conoció que en la acalorada reunión de ayer los consejeros buscaron acomodar sus cartas para no perder la rectoría.
