La falta de atención a los niños nortesantandereanos y los constantes inconvenientes con el servicio que prestan las instituciones de salud generaron críticas hacia la Superintendencia de Salud.
En reciente consejo de política social, el gobernador William Villamizar dijo que pese a los esfuerzos hechos, “no hemos tenido el acompañamiento de la Supersalud”, que tiene las herramientas para sancionar y conminar a las Eps, y por eso no se ha logrado el control en la prestación eficiente del servicio.
La preocupación fue compartida por el presidente de la Asamblea, Rafael Cáceres, quien manifestó que es inconcebible que los niños estén afectados por la falta de atención, “siendo una de las poblaciones más vulnerables”.
Agregó que la Superintendencia “es la principal responsable, y es el único ente que tiene posibilidad de sancionar, pero actúa tardíamente y casi de forma irrisoria frente a situaciones que ponen en riesgo la vida de las personas”.
Así mismo, dijo que las Eps prefieren que las sancionen y no prestar un servicio, porque les sale más barato. Incluso se dan el lujo de ignorar las órdenes de los jueces para que presten el servicio.”
Por su parte, la Procuraduría regional de familia exigió más contundencia de parte de las autoridades del departamento, e insistió en la urgencia de ejecutar sanciones contundentes contra las IPS que no presten el servicio oportunamente a los niños.
Así las cosas, se acordó realizar en los próximos días una reunión con el ministerio de Salud, la Superintendencia y las Eps con sus gerentes para que se definan, nuevamente, los mecanismos para garantizar atención integral a la población.
De otro lado, el gobernador enfatizó en que también se reportó desatención en las unidades de cuidados intensivos (UCI), razón por la que se convocará a los operadores que tienen a su cargo dichas unidades para que se den explicaciones.
“No se están cumpliendo las últimas disposiciones que señalan que cuando es de urgencia no se puede negar el servicio, indepediente de la EPS a la que esté afiliada la persona”, declaró el mandatario.
En este sentido expresó que se hará un consejo de política social dedicado exclusivamente a la prestación del servicio de salud en el departamento.
También, dijo que hay inconvenientes con las camas UCI, y que se requieren 150 más que deberían sumarse a las 300 existentes, pero anunció que la situación será resuelta en su mandato.
Vocales de salud de Cúcuta reprocharon también el incumplimiento del superintendente de salud, Norman Muñoz, quien se había comprometido desde finales del año pasado a dar soluciones concretas e inmediata a la crisis de la salud que sufre la capital nortesantandereana, pero a la fecha no ha cumplido, dijo el veedor de salud Alejandro Ruíz.
La Opinión intentó en varias oportunidades obtener una respuesta de Muñoz sobre estas quejas, pero hasta el momento ha mantenido completo hermetismo.
