Familias campesinas de cuatro municipios de Norte de Santander, durante nueve meses, recibieron asesoría técnica para apartar de las prácticas agrícolas los métodos de cultivo tradicionales y adoptar sistemas más limpios, amigables con el medio ambiente, denominados mercados verdes.
“La iniciativa está contenida en el plan de acción de Corponor y contó con el respaldo del programa Prodes de la Agencia de Cooperación Alemana (GIZ) y del Ministerio de Ambiente”, dijo Sandra Milena Gómez, subdirectora de recursos naturales de Corponor.
El departamento fue escogido este año para la ejecución de un plan piloto y producto de esa experiencia 21 familias del municipio de Mutiscua recibieron de parte del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) la certificación en buenas prácticas agrícolas.
El proyecto, este año, fue ejecutado en zonas de amortiguación del páramo de Santurbán. Para el caso de Mutiscua el 66 por ciento de los predios rurales hacen parte del páramo.
Los beneficiarios habitan en las veredas La Plata, San José, El Sucre, El Aventino, Tapagúa y Valegra. Los suelos de esas zonas, por tradición, se han utilizado para la producción de hortalizas de hoja, tal como el apio españa, la lechuga, el brócoli y el coliflor.
En Mutiscua también se contó con el apoyo del Sena, la Alcaldía y la Asociación de Agricultores (Asohofrucol). La estrategia permitió dar impulso al desarrollo económico y generó impactos como el menor costo de producción.
De acuerdo con Ligia Esther Salamanca Godoy, propietaria de una finca certificada, el mayor impacto está en lo ambiental. “Es triste contar que antes de esta iniciativa la utilización de químicos era desmedida y los frascos terminaban en el suelo o en fuentes hídricas”.
De esa forma se le está apostando a la conservación de áreas que hacen parte del Parque Natural Regional Santurbán-Mutiscua, en proceso de declaración por parte de Corponor. El proyecto también llega a Chinácota, Gramalote y Lourdes.
*La Opinión
