Si bien los integrantes del Consejo Nacional de Paz, en el que Norte de Santander tiene voz y voto, destacan la existencia de una agenda de conversaciones entre el Gobierno Nacional y el Eln, ayer pidieron que el grupo insurgente deje en libertad a Ramón Cabrales, como gesto de paz.
De acuerdo con una declaración del Consejo, preocupa que pese a los reiterados anuncios del inicio de un proceso de paz con esta guerrilla, no se abren las esperadas conversaciones.
Por ello, se hizo un llamado a que, con el desescalamiento de las acciones militares del Ejército y el cese unilateral del fuego de las Farc, coincidan las conversaciones que terminan con otras que se inician.
“Esta es la hora de la paz; todas las expresiones insurgentes tienen cabida en la búsqueda de la salida política al conflicto armado interno”, señala el documento.
Las peticiones fueron respaldadas por el secretario de Víctimas departamental, Luis Fernando Niño, quien avaló además la solicitud de involucrar e informar a la sociedad en relación con el proceso.
Según se conoció, el Consejo retiera que “no obstante el diseño participativo del proceso, aún está desaprovechada la potencialidad participativa de la ciudadanía y de sectores sociales específicos como mujeres, jóvenes, trabajadores, campesinos, comunidades étnicas, y colombianos en el exterior”.
De acuerdo con el secretario, en Norte de Santander se está avanzando en un proyecto informativo sobre pedagogía de la paz, en el que ya han participado universidades, la policía, escuelas, entre otros.
Así mismo, se acompaña la formulación de los planes de desarrollo municipales y el departamental como acción preparatoria de la agenda de paz territorial, que debe ser incluida en las propuestas de los mandatarios.
*La Opinión
