En controles simultáneos en Ocaña, Pamplona, Tibú y Chinácota, la Policía de Norte de Santander junto al Instituto Departamental de Salud (IDS) y la Unidad Técnica Ambiental (UTA) verificaron el estado del pescado que se vende en la región.
Las autoridades revisaron que el pescado que están vendiendo en esta Semana Santa sea apto para el consumo humano.

En los procedimientos se incautaron 50 kilos de bocachico y bagre rayado que no contaban con el tallaje para la comercialización.
La mercancía incautada fue dejada a disposición de las inspecciones de Policía de los municipios.