Funcionarios del CTI de la Fiscalía acudieron a las instalaciones de la alcaldía de Villa del Rosario en busca de una carta de renuncia de Nereida Cuevas, exfuncionaria de la administración municipal, remplazada el 31 de diciembre de 2014, con base en un documento presuntamente falso.
De acuerdo con Cuevas, su salida de la Alcaldía hace casi un año fue una sorpresa, debido a que alguien falsificó su firma; entregó en el despacho del alcalde Carlos Socha una carta de renuncia a su nombre, la cual fue aceptada por el mandatario, y en plena jornada de trabajo, el último día laborable de 2014, le dijeron que hasta ahí llegaba su contrato.
Cuevas fungió como auxiliar administrativo, en provisionalidad, en la secretaría de Hacienda, desde el 25 de julio de 2014 y según dice nunca tuvo un llamado de atención ni inconvenientes personales con sus compañeros de trabajo, o jefes, y por eso no se explica los motivos de este infortunado hecho.
“Yo estaba en mi puesto de trabajo, porque ese día el alcalde había decretado día laborable en jornada continua”, relató. “Entonces una secretaria me dio la notificación: yo fui a hablar con el alcalde y me dijeron que no estaba”.
Cuevas esperó a que llegara el 2 de enero, y desde entonces la relación con la alcaldía ha sido en términos de cartas, derechos de petición y conciliaciones.
“Pasé las cartas para que me dieran una explicación, porque no entendía qué pasaba, y nadie me atendía”, dijo. “Todos resultaron con chikungunya...”
Cansada, instauró una demanda administrativa y una denuncia penal, que ya fueron admitidas.
Por eso, según conoció La Opinión, el CTI arribó al palacio municipal a recopilar información, pero se supo que de la carta de renuncia nadie dio razón.
El concejal Édgar Carreño supo que un funcionario de la oficina jurídica y otro de personal fueron llamados a declarar y ambos afirmaron no tener ningún vínculo con la situación, y que incluso uno de ellos no estaba trabajando ese día.
Por su parte, el alcalde, Carlos Socha, admitió que aceptó la renuncia, pero dijo que tampoco comprende lo ocurrido.
“Lo que ella argumenta, sobre la falsificación de la firma, es competencia de la Fiscalía que hará sus pruebas grafológicas”, declaró. “No entiendo por qué cuando a ella se le notifica, no se acerca al despacho del alcalde para informar”.
En este sentido, Cuevas afirma que desde su salida no ha vuelto a ver al alcalde Socha y que, incluso, a las tres audiencias de conciliación a las que fue citado este año, él envió a su abogado.
El mandatario también se refirió a los argumentos “de la gente” en relación con la salida de otros funcionarios de su alcaldía y aclaró que tales situaciones han obedecido a reestructuraciones de personal, contempladas en el ordenamiento jurídico.
“Si yo no necesito reducir diez personas las puedo despedir porque no las necesito en estos cargos, así como si alguien si pasa la renuncia, uno la acepta, sin problema”, dijo.
Ahora, Cuevas espera reincorporarse a sus funciones, pues es madre cabeza de hogar, a cargo de su mamá y su hija.
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