En la Provincia, Cácota se destaca por ser el municipio que mantiene intactas las tradiciones, entre ellas la alfarería, ese bello arte de elaborar objetos con barro.
Este oficio ancestral le permite a un puñado de habitantes moldear toda clase de enseres y utensilios para la cocina.
Estos elementos están ligados a la gastronomía local y en los hogares cacoteños y de la región de Pamplona, se exhiben con orgullo.
Es el caso de los famosos tiestos que le dan un sabor especial a las arepas de maíz.
La arcilla o barro gredoso es transformada en jarrones, vasijas, platos, en los populares tiestos, en pocillos y toda clase de artesanías decorativas.
El producto es extraído de la mina localizada en la vereda Fernandaria Alisal y Fernandaria Don Juan.
Todavía quedan artesanos en las zonas de Hato de la Virgen, Fernandaria, Mata de Lata y en la cabecera municipal.
Titanes
De la vereda Mata de Lata llegó Pedro de Jesús Granados con un cargamento de artesanías, vasijas y jarrones a exponer el fin de semana en el parque de Cácota.
Dijo que por lo difícil que se ha vuelto comercializar sus creaciones, tiene que alternar el oficio con la agricultura.
“Nosotros somos famosos, porque elaboramos los mejores tiestos para hacer las arepas”, dijo con orgullo. “El barro hay que dejarlo en agua durante 15 días. Después en un cuero se amasa a punta de garrotazos y se le da punto con arena que es el complemento para moldear.
Este hombre aprendió de niño el oficio de trabajar con las manos el barro y quiere que las futuras generaciones mantengan la tradición. Pide que la gente valore el trabajo que hacen los artesanos de Cácota y adquieran sus creaciones genuinas.
*La Opinión
