El uso indebido del río y el riesgo en que se encuentra la población de Cúcuta por el peligroso descenso del caudal tiene a Corponor pensando en suspender algunas de las licencias existentes para la explotación de material de arrastre.
Así lo dio a conocer el director de la entidad, Gregorio Angarita, quien enfatizó que toda actividad que atente contra este bien de los nortesantandereanos “genera total rechazo de la Corporación”.
Según el funcionario, con la información preliminar de los técnicos que han hecho inspecciones en la zona más los alarmantes reportes de los efectos del fenómeno de El Niño sobre el río, está por firmarse un acto administrativo mediante el cual se detendrían las actividades mineras en el río.
“Es una evaluación que se está haciendo con la mayor responsabilidad, para preservar nuestro recurso hídrico”, dijo Angarita.
Además, explicó que toda explotación que se está haciendo sobre el río está incluida en los permisos que dejó la anterior administración de la corporación ambiental.
“Desde el primero de enero, cuando comencé a coordinar Corponor, y hasta la fecha, no he firmado ninguna clase de licencia, ni concesión, ni nuevos permisos para extraer agua del Pamplonita”, aseveró. “Por el contrario, estoy evaluando cómo suspender extemporalmente parte de lo que hay, a efectos de garantizar un mejoramiento del cauce”.
Una decisión similar se tomaría con el río Algodonal, que también está en peligro de secarse.
“Se está haciendo lo pertinente para la protección del río. No me va a temblar la mano para tomar decisiones”, dijo, a la vez que señaló que con la evidencia provista por La Opinión de volqueteros usando el río como carretera, se conminará a las autoridades policivas para que acompañen las actuaciones de Corponor.
Según el director, la alerta emitida el 6 de enero sobre la baja del cauce, el consejo de seguridad, y la posibilidad de suspender las licencias contribuirá para que el río se salve, pero hace falta la concurrencia de los usuarios.
De otro lado, advirtió que no solo hay que prepararse en este momento de sequía, sino que con la llegada de las lluvias la probabilidad de otras emergencias ya fue prevista, debido a que los aguaceros se llevarían consigo la gran cantidad de piedras y árboles que han aparecido en el lecho del río.
*La Opinión
