Estudiantes de medicina veterinaria de la Universidad de Pamplona, con el respaldo de unidades del Batallón García Rovira, participaron en una jornada de apoyo a la población de Cucutilla.
En una brigada, que adelantaron los estudiantes de trabajo social, fueron desparasitados 120 caninos y felinos.
Como complemento de las actividades, los animales fueron objeto de limpieza de oídos, desinfección y curación de heridas abiertas.
Estas actividades tienen la finalidad de mejorar las condiciones de vida de las mascotas y los animales en calidad de abandono del municipio.
También aprovecharon la jornada para educar a los tenedores sobre la responsabilidad que tienen y los compromisos de velar por la salud de los animales domésticos.
A los propietarios también los capacitaron sobre los alcances y aplicación del nuevo Código de Policía, en lo que les corresponde al tema ambiental y sanitario.
“Considero importante la participación de los estudiantes de medicina veterinaria en estas actividades, ya que es la manera de generar acciones positivas con la comunidad”, aseguró la directora del trabajo social, Melissa Casadiegos.
De acuerdo con la docente, a través de la Universidad de Pamplona "están generando actividades de impacto que benefician a las comunidades, en este caso la de Cucutilla”.
La profesional recordó que la institución de educación superior tiene el compromiso de llevar a los municipios de Norte de Santander los programas de enfoque agropecuario, teniendo en cuenta que en muchas de estas zonas, no hay los suficientes profesionales para atender de manera gratuita la población canina y felina.
Satisfechos
Las autoridades de Cúcutilla y la comunidad beneficiada le solicitaron a las directivas de la Universidad de Pamplona que siga desarrollando estas actividades con más frecuencia, porque hay personas que no cuentan con los recursos económicos para atender las necesidades más inmediatas que presentan las mascotas.
Igualmente pidieron que en conjunto con la administración municipal, implementen acciones para controlar la población canina a través de programas de esterilizaciones y así evitar la reproducción sin control.
