Desde este jueves, a las 11:30 de la mañana, fueron suspendidas las obras en el Megacolegio de La Gabarra, ante la exigencia de 400 millones de pesos para permitir su construcción hecha por la guerrilla del Eln que hace presencia en la región.
La Opinión visitó la obra y pudo constatar que los 120 empleados que laboraban allí fueron enviados a sus casas y otros más viajaron a Cúcuta a pasar Semana Santa con su familia porque la orden es que no se reanudarán trabajos hasta tanto no se garantice la seguridad para todos ellos.
Uno de los empleados de la obra, que omitió su nombre por razones de seguridad, manifestó a La Opinión que uno de los responsables de la construcción fue citado por miembros de la guerrilla del Eln hasta la vereda La India, donde le notificaron de la exigencia económica para poder continuar con los trabajos.
'Lo que nos contó uno de los responsables de la obra es que tocaba suspender todos los trabajos porque el Eln estaba pidiendo 400 millones de un total de 1.800 millones de pesos que quieren por dejarnos construir el Megacolegio', aseguró.
El Megacolegio de La Gabarra, construido por el Consorcio La Gabarra 2015, con un plazo de ejecución de 18 meses, beneficiaría a 1.620 alumnos de la región.
Ante esta situación, Diego Carrillo Mendoza, alto consejero de planes, programas y proyectos especiales de la Gobernación, dijo que efectivamente el contratista le confirmó que el Eln les estaban exigiendo una suma de dinero para permitirles seguir con las obras.
“Apenas nos enteramos de la situación le recomendamos al representante del consorcio formular la denuncia pertinente para poder garantizar la seguridad y continuidad de la obra”, explicó Carrillo.
El alto consejero aseguró que la situación fue puesta en conocimiento del gobernador, William Villamizar; y el secretario de Gobierno, Yebrail Haddad; quienes desde ya pidieron apoyo al Ejército y a la Policía Nacional, para seguir con las obras.
Aseguró que pese a que las obras fueron suspendidas, se reiniciarán cuando se garanticen la seguridad de contratistas y trabajadores.
La Opinión
