En Chinácota y Ocaña se llevó a cabo la campaña pedagógica ‘Cambia armamento por alimento’ a cargo de la Policía de Norte de Santander.
Cumpliendo con la política de convivencia y seguridad ciudadana del Gobierno Nacional, diferentes personas le dieron continuidad a acciones de desarme.
En Chinácota, una mujer de sesenta años cambió un mercado por una escopeta calibre 16 que su esposo guardaba por cuatro décadas.
Por su parte, en Ocaña, un hombre de 25 años se unió al llamado de las autoridades entregando un revólver que tenía dentro de su residencia donde viven sus hijos.
En total, la estrategia obtuvo la entrega voluntaria de cinco escopetas, un revólver calibre 38 junto con armas blandas; todo esto cambiado por mercados.
Las armas adquiridas en medio de la campaña fueron puestas a disposición del Comando del Departamento de Policía Norte de Santander.
*Laopinion.com.co