Con la entrega de más de 300 firmas, las integrantes de las organizaciones Mujer Denuncia y Muévete, y de la Fundación Mujer y Futuro exigieron a la Gobernación el cumplimiento de la ley 1257 y de su mismo plan de desarrollo, para que se abran casas refugio para víctimas de violencia de género y en riesgo de feminicidio.
Mayerli Carreño, trabajadora social de la Fundación Mujer y Futuro, explicó que debido a las altas cifras de las violencias contra las mujeres es necesario exigir medidas de atención “para conservar la vida de las mujeres”.
Agregó que en el territorio nortesantandereano van en aumento las violencias en barrios y veredas, al igual que en el territorio nacional, por diversos factores, entre ellos, las tendencias conservadoras que se han incentivado en el contexto nacional, los patrones culturales que siguen viendo a las mujeres como objetos que se pueden agredir y abusar, la condición de conflicto armado, y el fenómeno migratorio.
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“Estas situaciones se unen y hacen que la violencia sea una forma de dominar y mandar sobre el cuerpo y la vida de las mujeres”, dijo.
Alejandra Vera, Corporación Mujer Denuncia y Muévete, enfatizó que la normalización de la violencia es uno de los factores que más afecta el incremento de abusos hacia las mujeres, dado que en el entorno local, el patriarcado y el machismo siguen marcando las pautas de formación y vida social.
“Queremos decirle a la secretaría de la Mujer que nos hemos puesto en esta tarea, que debería estarse cumpliendo desde 2008, y existir en cada territorio un lugar en el que la mujer sea protegida, al igual que sus hijos”, explicó.
En 2018, en Norte de Santander se registraron 483 casos de presunto delito sexual, con un 84 por ciento de mujeres víctimas, en tanto que la violencia de pareja dejó 795 víctimas.
