La Navidad es alegría, unión, paz y creatividad; esto demuestran los habitantes del corregimiento La Mercedes, en Sardinata, en donde viven esta época con mucho regocijo por el nacimiento del Niño Jesús, el cual no se apaga a pesar de los golpes que sufren por el conflicto armado.
Azuzados por el espíritu navideño, durante un mes los vecinos y los uniformado de la subestación de la Policía Nacional recogieron botellas plásticas, cartón, aserrín, ropa usada, ruedas, entre otros inservibles, para crear dos símbolos de estas fechas: el pesebre y el árbol.
De acuerdo con coronel William Arias Valencia, comandante encargado del Departamento de Policía Norte de Santander (Denor), el esfuerzo de los agentes y la comunidad dio como resultado un árbol de Navidad de cuatro metros de alto y un espectacular nacimiento, con figuras del tamaño de un niño de 6 años.
“En el corazón del Catatumbo, este pesebre ha sido el escenario de la tradicional novena de aguinaldos. Por primera vez se elabora en esta zona del país un árbol de Navidad y un pesebre tan novedosos, dignos de ser visitados”.
El coronel agregó que con estas iniciativas la Denor fortalece sus relaciones con la comunidad y afianza los niveles de convivencia y seguridad ciudadana.
En el corregimiento Las Mercedes, los residentes anhelan vivir en paz, progreso y que cesen los fusiles de los violentos, pues este año se han registrado al menos cinco ataques armados del Ejército de Liberación Nacional (Eln) y Los Pelusos, la mayoría de ellos perpetrados por este último grupo.
En 2014 hubo dos atentados, uno de esos fue el derribo de un helicóptero de la Policía. De 2015 se tiene el registro de un ataque terrorista.
