Dos líderes de la mesa departamental de víctimas: Luis Darío Reyes y Diana Karina Vargas recibieron mensajes de texto en los que son declarados objetivo militar, al parecer, de las Autodefensas Gaitanistas de Colombia.
“Sabemos lo que hacen y cómo se mueven y dónde viven”, dice el mensaje. “Tienen una semana para irse y saben por qué los vamos a quebrar”.
El texto llegó al teléfono personal de ambos líderes el lunes en la noche.
En el mensaje también se señala a Ana Doris Rodríguez, otra lideresa de la mesa, como parte del grupo de amenazados, aunque -hasta el cierre de esta edición- no había recibido ningún mensaje.
La denuncia ya fue instaurada ante la Defensoría del Pueblo y la Fiscalía, y ambas víctimas solicitaron apoyo de la Unidad Nacional de Protección (Unp).
En el caso de Reyes, de esta entidad solo conserva un chaleco antibalas que la Unp le entregó cuando comenzó su trabajo como líder y también recibió amenazas.
Vargas, no tiene esquema de seguridad y, en su denuncia ante la Defensoría, solicita que la policía retome las rondas de verificación que hacía cerca a su vivienda, las cuales cesaron, dice, en diciembre.
La mujer fue también amenazada en septiembre del año anterior.
En Tibú esta situación también es crítica pues, según el sacerdote católico Víctor Pérez, las amenazas no solo afectan a líderes sociales.
Según se conoció, actualmente están intimidados varios jóvenes consumidores de basuco y, de hecho, seis de ellos tuvieron que salir del territorio para salvaguardar sus vidas.
Además, todo tipo de personas relacionadas con el negocio de la siembra y producción de coca también son víctimas de amenazas.
“Está circulando por whatsapp un listado de personas dedicadas a eso, y el temor es inmenso”, afirmó una fuente local.
*La Opinión
