De los 40 municipios de Norte de Santander, 37 tienen sus esquemas y planes de ordenamiento territorial vencidos.
Es decir, hace 16 años se hizo el último diagnóstico de los territorios sin que se conozca cuál es el estado actual de los mismos.
Así lo reveló la oficina de Planeación departamental, que alertó a los mandatarios de la región para que hagan las revisiones pues, sin ello, es imposible el desarrollo de los municipios.
A excepción de Gramalote, en donde se realizó una revisión excepcional para construir el nuevo casco urbano y ajustar la construcción de vivienda, el resto de municipios planean con base en esquemas desactualizados pese a las constantes modificaciones urbanísticas y de suelos.
Sin embargo, vale aclarar que en el caso de Gramalote los ajustes hechos no tienen que ver con la revisión general.
De los 40 municipios solo se exceptúan El Tarra, Bochalema y Convención, aunque sus planes tampoco han sido modificados y su vigencia termina en 2019.
“Mientras no se haga la revisión se entiende que los planes están vigentes y debe dárseles aplicabilidad”, señaló el titular de la dependencia, Julio Silva.
Por tal motivo, y con el fin de que las alcaldías eviten caer en manos de consultores que les cobren casi 300 millones de pesos por la revisión, la secretaría tiene un plan de asistencia técnica para todos los alcaldes.
En esta actividad, se evaluará el cumplimiento de la formulación de proyectos que se hicieron con los planes; se incorporará la gestión del riesgo, y otros temas de integración, por ejemplo, en el área metropolitana cuya planeación debe hacerse de forma conjunta.
Igualmente, se contemplaría la zona de reserva campesina de Catatumbo en la medida que esta sea avalada por el Gobierno Nacional.
*La Opinión
