Germán Andrés Rincón, asesor de la auditoría visible al Programa de Alimentación Escolar (PAE), en el departamento, dijo que tras las visitas hechas a los municipios se pudo concluir que el programa funciona bajo los lineamientos establecidos.
Sin embargo, dijo que queda para mejorar el tema de la infraestructura en los comedores escolares, pues esto haría más adecuada la prestación del servicio.
“No encontramos opiniones desfavorables”, aseguró. “Se habló con papás, funcionarios y con los niños, quienes son los beneficiarios y principales veedores del programa”.
Esta auditoria comenzó a principio de semana por parte de la Dirección Nacional de Planeación (DNP), pues el PAE es un programa que se financia con recursos de regalías.
Actualmente, en el departamento, se benefician los 133 mil niños que están matriculados. El programa tiene un costo de 60 mil millones de pesos.
Unos 37 mil millones son aportados de regalías, 17 mil millones son del ministerio de Educación a través del Sistema General de Participaciones y unos 5 mil millones son aportados por los alcaldes.
Durante la revisión, también se exaltó la contraprestación que está haciendo el operador del programa al dotar con menaje los colegios beneficiarios, pues esto también contribuye a mejorar la atención.
El almacenamiento de los alimentos, así como los espacios utilizados para esto, fueron aspectos que se destacaron en la auditoría.
Milena Velásquez, gerente del programa, aseguró que el sistema biométrico implantado en los colegios desde el año pasado ha permitido que no se pierdan recursos y que el beneficio llegue a quienes lo necesitan.
También confirmó que hasta el momento no se tiene ningún reporte de problemas en la prestación del servicio en ningún municipio. Los estudiantes tienen garantizado el programa durante los 103 días de calendario escolar.
Según el informe, a 31 de marzo se han entregado 5 millones 934 mil 647 raciones tanto de refrigerios como de almuerzo en las sedes educativas seleccionadas.
