Un principio de acuerdo
El propietario de la fábrica, Jaider Alonso Lázaro Ruedas, asistió a una audiencia de conciliación en la Fiscalía General de la Nación con la denunciante, Nohora Patricia Manzano Monroy, presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio El Hatillo. Durante el encuentro, se llegó a un preacuerdo para reubicar los equipos y evitar molestias a la comunidad.
Se otorgó un plazo de cuatro meses para trasladar la maquinaria a las afueras del casco urbano y buscar una solución al problema.
“Ahora se espera el retiro de la denuncia ante la Inspección Primera de Convivencia y Paz de Ocaña y el levantamiento de los sellos para no causar traumatismos en la actividad laboral de 20 personas que tienen empleos directos, además de los empleos indirectos relacionados con los transportadores y distribuidores”, recalcó Lázaro.
Las bodegas están llenas de bultos de papa, un producto que puede dañarse con facilidad, lo que afectaría el abastecimiento de los mercados de Cartagena, Sincelejo, Montería, Maicao, Barranquilla, Bucaramanga, Aguachica, Cúcuta y la provincia de Ocaña.
La fábrica cuenta con hornos industriales, lavadoras, tajadoras, secadoras, mesas, extractores, campanas, empacadoras y sistemas eléctricos e hidráulicos que, según Edward Sarmiento, propietario del local, se encuentran en óptimas condiciones.
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El abogado defensor, Asís Gómez Márquez, aseguró que se debe respetar el debido proceso y buscar una conciliación antes de generar un impacto económico para los trabajadores.