Suscríbete
Elecciones 2023 Elecciones 2023 mobile
Región
Ocaña vuelve a encontrarse con su historia en el renovado Museo Antón García de Bonilla
Las salas abren una ventana al origen, el agua, el territorio y la identidad cultural de Ocaña y áreas aledañas.
Authored by
Image
Javier Sarabia Ascanio
Javier Sarabia
Domingo, 4 de Octubre de 2026

En el tradicional barrio de San Agustín se encuentra de manera imponente uno de los guardianes de la memoria histórica de Ocaña como es el Museo Antón García de Bonilla invitando a propios y visitantes hacer un recorrido para conocer el proceso evolutivo de la región.
 
La reapertura de los encantos del pasado contó con la presencia de la directora del Museo Nacional de Colombia, maestra Kathia Cecilia González Martínez, quien activó oficialmente las nuevas salas del centro cultural desde otras perspectivas.
 
La funcionaria resalta la transformación física de sus espacios donde renovación representa una apuesta por acercar el patrimonio a las nuevas generaciones y convertir el museo en un escenario vivo de conocimiento, investigación, reflexión y encuentro ciudadano.
 
La conversión hace énfasis en el origen, el agua y el territorio de los pueblos, utilizando, entre otros elementos, la fuerza simbólica del relámpago del Catatumbo como hilo conductor para comprender la relación histórica entre las comunidades y el territorio que habitan.

Sobre Antón García de Bonilla, como se lee en la inscripción de la estatua, “la tradición popular convirtió su vida en una de las leyendas más destacadas de la región. Cuentan que Antón García de Bonilla está condenado a vagar eternamente por una promesa incumplida a Santa Rita. Se dice que en las noches, en raudo potro de fuego Antón cruza las calles del Embudo y ‘la bajada de Santa Rita’ en busca de consuelo para su atormentada alma”.


Lea además: Intenso verano amenaza seguridad alimentaria en el Catatumbo


Su historia ha sido un tema importante para los historiadores ocañeros, como encomendero ocupaba el lugar más alto de la pirámide social de la colonia y, además, este personaje aparece vinculado no sólo a la fundación de Ocaña, sino al establecimiento del primer colegio en esta ciudad y al poblamiento de Rio de Oro, por esto su exaltación legendaria en la tradición popular.

Museo Antón García de Bonilla muestra nueva cara y revitaliza la memoria de Ocaña

En las paredes de la memoria

La colección patrimonial está conformada por 247 piezas entre objetos arqueológicos, históricos y artísticos, que permiten reconstruir diferentes momentos de la historia regional y aproximarse a los acontecimientos que han marcado la evolución social, cultural de Ocaña y su entorno, afirma Duglian Lohana López Herrera, directora del Museo Antón García de Bonilla.
 
Abarcan un amplio periodo histórico, desde la época prehispánica hasta el presente. Cada objeto, imagen o documento se convierte así en una pieza de un gran relato colectivo que permite comprender cómo las distintas generaciones han construido su relación en este territorio, agrega la comunicadora social y periodista.


Lea además: Tras 30 años de espera, Ocaña avanza en su sistema de alcantarillado con $9.000 millones


“La apuesta museográfica busca que el visitante no sea simplemente un espectador. El propósito es generar preguntas, despertar curiosidad y propiciar una lectura diferente de la historia, entendiendo que el patrimonio no está congelado en el pasado, sino que continúa adquiriendo nuevos significados a medida que cambian las sociedades”, precisa.

Museo Antón García de Bonilla muestra nueva cara y revitaliza la memoria de Ocaña

Reconocer la historia viva

La renovación forma parte de una estrategia para fortalecer el patrimonio cultural y proyectar a Ocaña como un referente regional en materia de historia, cultura y turismo.
 
El museo pretende convertirse en un espacio donde confluyan estudiantes, investigadores, artistas, gestores culturales, turistas y ciudadanos interesados en conocer las raíces de una región caracterizada por su diversidad histórica y cultural.
 
La propuesta apunta, además, a consolidar el sentido de pertenencia y generar conciencia sobre la necesidad de proteger aquellos elementos que permiten a una comunidad reconocerse y diferenciarse.


Lea además: Vendaval causó daños en la zona rural de La Playa de Belén en medio de la escasez de agua


 En ese sentido, el museo deja de ser concebido únicamente como un lugar donde se conservan objetos antiguos para convertirse en un escenario de diálogo entre el pasado y el presente, manifiesta el restaurador José Miguel Navarro Soto.

Museo Antón García de Bonilla muestra nueva cara y revitaliza la memoria de Ocaña

Testigos de excepción

La reinauguración convocó a representantes de diferentes sectores de la sociedad ocañera, artistas, gestores culturales, promotores del patrimonio y autoridades locales, quienes destacaron la importancia de recuperar estos espacios para la ciudadanía.
 

El alcalde de Ocaña, Emíro Cañizares Plata, señaló que este tipo de iniciativas permiten acercar a la comunidad a la riqueza histórica y cultural del municipio y de toda la región del Catatumbo.

El mandatario resaltó la importancia de contar con escenarios destinados al aprendizaje, la investigación y la promoción de la cultura, al considerar que estos espacios contribuyen a fortalecer la identidad colectiva.


Lea además: Temo por mi vida: secretario de Movilidad de Ocaña denuncia amenazas tras operativos de tránsito


Busca también ampliar su relación con las instituciones educativas y con los diferentes sectores de la comunidad, de manera que sus colecciones puedan convertirse en herramientas para la formación y la investigación.

Museo Antón García de Bonilla muestra nueva cara y revitaliza la memoria de Ocaña

El privilegio de preservar dos grandes museos

La maestra Kathia Cecilia González Martínez destaca el significado que tiene para Ocaña contar con dos museos reconocidos dentro del ámbito nacional: el Antón García de Bonilla y el de la Gran Convención, ubicado en el complejo histórico de San Francisco.

Por ello recuerda una reflexión de la poetisa Bexi Amparo Mendoza Cuadros: “habitamos un país que nació en la pasta de la historia; esa imagen nos recuerda que la historia no es un libro terminado, es una materia viva que cada generación vuelve a moldear. La historia nunca termina de escribirse; cada generación vuelve sobre el pasado como con preguntas distintas”.


Lea además: Transporte informal pone contra las cuerdas a la ‘mancha amarilla’ en Ocaña


La frase resume que la historia no constituye un relato definitivo. Nuevas investigaciones, documentos, evidencias y voces que durante años permanecieron al margen permiten ampliar y, en algunos casos, reinterpretar lo que se conoce sobre el pasado. Por ello, los museos contemporáneos están llamados a renovarse permanentemente.
 

Museo Antón García de Bonilla muestra nueva cara y revitaliza la memoria de Ocaña

Museos vivos, historias que cambian

Las exposiciones no están destinadas a permanecer inalterables. La investigación histórica y arqueológica, los cambios sociales y las nuevas preguntas que surgen en cada generación obligan a revisar la manera como se cuenta el pasado.

“Convierte a Ocaña en un referente para el patrimonio nacional y reafirma la responsabilidad compartida de cuidar estos espacios y mantenerlos en permanente diálogo con la ciudadanía. Las salas que hoy abrimos son resultado de un proceso de investigación y renovación museográfica que propone nuevas formas de comprender este territorio”, es la consideración de la maestra Kathia González.


Lea además: Desalojados invasores de un predio privado en Aguas Claras


La funcionaria también destacó el trabajo desarrollado por el equipo local, entre ellos la directora Duglian López, el restaurador José Miguel Navarro Soto y los promotores culturales Freeman Avendaño y Sandra Gómez, quienes participaron en el proceso de transformación y puesta en funcionamiento de las nuevas salas.
 

Museo Antón García de Bonilla muestra nueva cara y revitaliza la memoria de Ocaña

Puertas abiertas al patrimonio

El Museo Antón García de Bonilla está abierto al público de martes a viernes, de 8:30 de la mañana a 12:30 del mediodía y de 3:00 a 6:00 de la tarde. Los sábados, domingos y lunes festivos funciona de 10:00 de la mañana a 4:00 de la tarde.

El ingreso será gratuito. Los visitantes que lo deseen podrán hacer una contribución voluntaria destinada al fortalecimiento de las actividades pedagógicas y de mediación que desarrolla la institución.

La Alcaldía de Ocaña extendió la invitación a la ciudadanía, especialmente a estudiantes, familias, investigadores y turistas, para visitar las renovadas instalaciones y descubrir el patrimonio que durante generaciones ha contribuido a contar la historia del municipio.

La transformación del museo abre así un nuevo capítulo para la memoria de Ocaña. Sus 247 piezas no son solamente objetos conservados detrás de una vitrina: son testimonios de hombres, mujeres, comunidades y generaciones que dejaron huellas en el territorio.


Lea además: Ocaña se prepara para iniciar obras de la intersección vial en Los Seguros


Ahora corresponde a las nuevas generaciones conocerlas, interpretarlas y protegerlas para que la historia continúe escribiéndose.

 

Salas abren una ventana al origen, el agua, el territorio y la identidad cultural de la región.

 

Gracias por valorar La Opinión Digital. Suscríbete y disfruta de todos los contenidos y beneficios en http://bit.ly/SuscripcionesLaOpinion

Temas del Día