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Ocaña
Activos agropecuarios sin uso, una deuda pendiente con el campo de Ocaña
Dirigentes campesinos recordaron que hace más de 30 años se hizo el montaje de la planta procesadora de tomates y frutas.
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Javier Sarabia Ascanio
Javier Sarabia
Sábado, 3 de Octubre de 2026

Organismos del sector agropecuario preparan un documento para la caracterización de los activos improductivos existentes en la región, con el propósito de hacer los ajustes necesarios y ponerlos en funcionamiento.

Los dirigentes campesinos recordaron que hace más de 30 años se hizo el montaje de la planta procesadora de tomates y frutas, pero la maquinaria se oxida en el centro de acopio de Ocaña.

Asimismo, se habla de equipos especializados para la producción de aloe vera; sin embargo, no ha existido voluntad política para impulsar esos emprendimientos.


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Una de las alternativas es entregar en comodato la maquinaria al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) o a la Facultad de Ciencias Agrarias y del Ambiente de la Universidad Francisco de Paula Santander, seccional Ocaña, con fines académicos.

En Ocaña buscan fórmulas para los activos agropecuarios sin uso, con el fin de saldar una deuda pendiente con el campo.

 

La panacea para la época

El alcalde de la época (1992-1994), economista Luis Eduardo Vergel Prada, fue quien inauguró la planta procesadora de tomates y frutas, en medio de una gran expectativa por parte del sector campesino.

“Cuando llegué a la administración, ya el proceso estaba bastante avanzado, con aportes de organismos internacionales, la Gobernación, el Ministerio de Agricultura, a través del Fondo de Desarrollo Rural Integrado (DRI), y asociaciones de productores. La idea fundamental era la transformación de las cosechas en pasta de tomate y enviarla a las fábricas de Bucaramanga, Barranquilla e incluso Chile. Sin embargo, no se alcanzó a concretar la comercialización y se frustró esa iniciativa”, recalcó.

Para acceder a los recursos de las distintas entidades se hicieron todos los estudios de factibilidad, se adquirieron los equipos sofisticados para la época y se entregó la planta en comodato, pero la curva de rentabilidad impidió la continuidad del proceso.

En estos instantes, desde el punto de vista tecnológico, los equipos ya son obsoletos y se deben buscar otras alternativas para reactivar la maquinaria subutilizada.


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“Ahora, con la construcción del Centro Multisectorial del SENA, me parece magnífica la idea de entregar la planta a los aprendices para hacer las prácticas, claro está, actualizándola y haciendo los ajustes hacia las nuevas tecnologías, en un proceso de formación y venta de servicios”, reiteró el exmandatario.

En Ocaña buscan fórmulas para los activos agropecuarios sin uso, con el fin de saldar una deuda pendiente con el campo.

 

El eslabón perdido

El proyecto data de mediados de la década de los 80 y surgió para solventar la difícil situación vivida por el sector agropecuario de la zona del Catatumbo. Sin embargo, esa iniciativa nunca prosperó y ahora se debe entregar en comodato para instruir a los jóvenes de la región.

“Esa planta fue fruto de los movimientos agrarios que reclamaban herramientas e infraestructura para la producción, transformación y comercialización de las cosechas. Se logró la construcción del centro de acopio y luego ensamblar la maquinaria. En esa cadena falló un eslabón importante, como la venta de la pasta, y ahí se frustró el sueño de los campesinos”, manifiesta el exalcalde Iván Manzano Rincón, quien alcanzó a suscribir un convenio con un empresario en el año 2002.

Tanto los alcaldes como los gobernadores han hecho muchos intentos para modernizar y actualizar el sistema a las nuevas tecnologías, con el propósito de fortalecer los territorios, pero ha sido imposible.

Cuando se desempeñó como secretario de Desarrollo del Departamento, Manzano Rincón intentó reactivar la planta en 2017. “La voluntad ha existido, pero el galopante avance de la tecnología impide utilizar esa maquinaria”, agrega.

La planta estaba proyectada para una producción de 24 toneladas diarias; sin embargo, los cultivadores no alcanzaban a suministrar las cosechas y, además, la calidad dio al traste con la iniciativa.


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El alcalde de Ocaña, Emiro Cañizares Plata, anunció la visita del director nacional del SENA, Fray Ricardo Torres Castro, a quien le hará entrega de una propuesta para la transferencia de esos activos agropecuarios sin uso, con el fin de saldar una deuda pendiente con el campo de la provincia de Ocaña y la zona del Catatumbo.


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