El gerente de la Empresa de Servicios Públicos de Ocaña (Espo), Gabriel Álvarez Duarte, les puso un freno a los deudores morosos.
“En la facturación no se entregará una segunda oportunidad de pago”, recalcó el funcionario al explicar las nuevas políticas avaladas por la Superintendencia de Servicios Públicos.
Anteriormente, la operadora del servicio de agua daba la oportunidad del cambio de fecha, pero ese mecanismo fue eliminado. Según el gerente de la Espo, la empresa pretende recuperar la cartera vencida, que suma más de 400 millones de pesos.
Falta cultura de pago
El gerente Álvarez afirmó que a los usuarios les hace falta cultura de pago y se habían acostumbrado a postergar esos compromisos.
La situación fue analizada por los miembros de la Junta Directiva y autorizaron eliminar la financiación del pago.
“Tenemos más de 400 millones de pesos en la calle que debemos recuperar, entonces se deben reglamentar mejor los recaudos por ese concepto. Las otras empresas de servicios públicos no conceden esas facilidades”, reiteró.
Álvarez recomendó que para evitar dolores de cabeza deben acercarse a la empresa para conocer el monto y solicitar la reconexión.
Las estrategias
El gerente Álvarez indicó que las estrategias encaminadas a recuperar la cartera morosa tienen como fin que con dos periodos vencidos se proceda al corte inmediato del servicio, ya que la empresa puede llegar a la quiebra.
De 30.000 usuarios que tiene la empresa, un total de 2.400 tienen deudas pendientes y 700 han sido sorprendidos con las conexiones fraudulentas.
“Mucha gente no tiene dinero para saldar las deudas de un servicio elemental como es el agua, pero si mantienen celulares de alta gama con plan de datos mensuales”, recalcó.
En lo referente a las invasiones indicó que sólo se hace suministro del líquido a aquellas personas con carta venta del predio.
“En Colinas de la Esperanza avanza el proceso, pero en Tierra Santa no han legalizado y es inminente el corte”, reiteró. “Se tiene proyectada la instalación de medidores a más de 500 personas asentadas en ese lugar”.
También se han descubierto mangueras conectadas al sistema del alcantarillado de Ocaña y que transportan el agua hacia el municipio de Río de Oro, en el sur del departamento de Cesar. “No podemos acolitar esa situación y se hizo el retiro de 63 mangueras. Esa situación descompensa el suministro en el centro de Ocaña”, recalcó.
