Pese a los ingentes llamados que han hecho las autoridades para que los papás no permitan la manipulación de pólvora a los niños, las cifras que se conocieron ayer de quemados con productos pirotécnicos desdicen de estos esfuerzos.
Durante diciembre, según reveló ayer la Gobernación, se contabilizan cinco menores quemados con pólvora.
La primera víctima fue una adolescente de 17 años, en Teorama, el cinco de diciembre, quien presentó quemadura de segundo grado.
Ese mismo día, en Toledo, fue reportado un niño de cinco años, procedente de Boyacá. El 17 diciembre, el turno fue para un niño de 14 años en Tibú.
Un día después, en Convención, un niño de 10 años perdió dos dedos de una de sus manos cuando manipulaba pólvora. Hace tres días, otro niño de diez años presentó quemaduras de tercer grado en este mismo municipio.
En el consejo de seguridad que sesionó el miércoles se solicitó a la Procuraduría de Infancia y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar emprender las acciones correspondientes con los papás de estos menores, a fin de que se apliquen las sanciones que contempla la ley.