Su trabajo en los últimos años ha estado entre la televisión y el cine de España y Colombia, realizando proyectos cada vez de mayor envergadura y compromiso con el arte al cual decidió entregarse en cuerpo y alma: la actuación.
Así es la vida de Laura Ramos, la encantadora cubana que ya cuenta con un largo recorrido en producciones colombianas, y siempre vuelve por más, con producciones con mayor compromiso y en ocasiones con temáticas no muy fáciles de desarrollar.
Es el caso de ‘SiempreViva’, la película basada en la obra de teatro de Miguel Torres, quien se inspiró en hechos de la vida real en torno a las víctimas del Palacio de Justicia, hace ya más de treinta años.
Ahora, y tras un largo periodo en España, donde viene trabajando en varias producciones, los colombianos la han empezado a ver en la serie ‘La Niña’, del canal Caracol, donde interpreta a Bárbara, una decana de microbiología.
Entre dos mundos
-¿Un trabajo constante entre Colombia y España?
Es una fortuna poder estar entre estos dos países. Siempre que voy a España por un proyecto aparece en el camino otro, y así me sucede con Colombia, luego de trabajar en la película ‘Siempre Viva’, apareció la oportunidad en la serie ‘La Niña’ y no lo podía dejar pasar.
-¿Qué significa para Laura Ramos hacer parte de ‘La Niña’?
Estoy muy feliz de estar en un proyecto tan importante como este, porque siento que es muy clave para Colombia y más si hablamos de televisión, pues estuve en la película ‘Siempre Viva’ que también era un tema social fuerte, pero una serie es una oportunidad de llegar a todos los lugares a los que no suele llegar el cine.
- Siendo una actriz extranjera, ¿Cómo ve el tratamiento de estos temas en Colombia?
Es importante que se hable de este tema, que se abran este tipo de discusiones y que los colombianos se vean reflejados en las diversas situaciones que plantea la serie, porque yo como espectadora y extranjera que soy, me he conmovido con muchos de sus capítulos, con mucha tristeza e impotencia viendo esa guerra que se ha vivido y más al pensar que son cosas que todavía pasan.
-¿Un aporte al posconflicto?
Creo que cumple una función en el arte importante, siendo arriesgada y valiente a la vez, porque no es sencillo llevar a un medio masivo como la televisión, temas tan dolorosos y delicados como los que trata la serie. Es un buen momento para hablar de las heridas abiertas de la sociedad.
-¿Su personaje entra en la serie justo cuando se habla de la discriminación a las personas reinsertadas?
Niñas, mujeres y hombres en todo el país sufren este tipo de discriminación de la cual habla la serie, por eso es tan importante que se hable de ello, para poder reflexionar, más cuando se está a las puertas de la firma de la paz.
-¿Y cómo es su personaje?
Es Bárbara, que es una década de microbiología, que entró para hacer parte de la universidad que ha recibido a los jóvenes reinsertados, justo en el momento en que está en plena discusión el tema de la convivencia con personas que por diferentes motivos han estado inmersas en el conflicto.
Desde siempre
-¿Desde cuándo supo que lo suyo era la actuación?
Desde que tengo uso de razón siento fascinación por el arte en todas sus manifestaciones, pero creo que fue en la adolescencia cuando descubrí la actuación y ahí sentí que eso sería mi proyecto de vida.
-¿De familia de artistas?
Sí. Creo que crecí en un set de filmación, pues mis padres se dedicaron a cine, pero más allá de esa fuerte influencia, mi decisión de ser actriz fue autónoma y en mi adolescencia.
-Ha trabajado en distintos países, ¿Difícil trabajar como una actriz extranjera?
Se requiere de mucho sacrificio. Siempre un nuevo país es un empezar de cero, adaptarse al acento y las costumbres, pero una vez lo logras, es un enriquecimiento cultural y social increíble, aunque debes estar lejos de los tuyos.
Bogotá | Colprensa
