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La historia detrás de las locuras a motor de los "Mexicánicos"
Es uno de los programas más vistos de la franja de Martes de Motores del canal Discovery Channel.
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Viernes, 12 de Febrero de 2016

Su vida ha girado siempre en torno a los talleres de mecánica. Su padre tuvo cinco talleres en Guadalajara (México), donde Martin Vaca lo aprendió todo, lugares en los cuales muchas veces trabajaba a escondidas para empezar a hacer las locuras que hoy en día presenta en ‘Mexicánicos’, uno de los programas más vistos de la franja de Martes de Motores de Discovery Channel.

Él soñaba con este programa, al ser un hombre que en medio del estrés de manejar uno de los talleres de mecánica más grandes del norte de México, siempre busca hacer realidad sus más alocados sueños. Solo así, ha podido tomar la estructura de un avión boeing y convertirlo en una limosina, así como crear un barco con ruedas para que en él celebren sus 15 las niñas afectadas por el cáncer. Tan sólo dos de las disparatadas ideas que ha hecho realidad en su taller.

Esto es lo que lo hace único. En medio de los programas que hacen parte de Martes de Motores de Discovery Channel, realizados en su mayoría en Estados Unidos, uno que otro en Inglaterra e incluso en Cuba, este programa tiene el sabor, el acento y la idiosincrasia de ser realizado en el corazón de Jalisco. Junto a ello, la calidad del trabajo de un taller que ahora empieza a gozar de fama internacional, con modificaciones extremas como el crear un bus de turismo al estilo de un jalapeño gigante, hacer de un Camaro último modelo una limosina, restaurar clásicos que han sido víctimas del uso, los años o el abandono, porque parece que en el taller de la familia Vaca todo es posible.

Con mucho picante

-¿Cómo ha visto la aceptación de ‘Mexicánicos’?

Es indescriptible lo que ha sido. Realmente me siento muy agradecido de la manera de cómo la gente nos ha recibido en sus casas con el programa. No sólo en México, recibimos muchas felicitaciones de distintas partes de América Latina donde nos están viendo, les ha gustado mucho el programa y todo lo que hacemos en el taller.

-¿Ha aumentado el trabajo del taller con la presentación del programa?

Aumentó el trabajo del taller gracias a Dios, pero con ello también la responsabilidad con cada uno de nuestros clientes, que siempre están esperando más de nosotros, mejorar la calidad y que los trabajos que nos encomiendan sean únicos, como lo intentamos hacer día a día.

-Muchos famosos requieren de sus servicios…

Todo cliente es especial e importante para nosotros. Pero con la presentación del programa que ya está en su segunda temporada, hemos tenido la fortuna de trabajar para artistas, futbolistas que suelen ser aún más exigentes. Es una emoción para nosotros poder hacerlo, porque además estamos siempre viendo que cada cliente es una oportunidad más para atraer más clientes y que nuestro trabajo se destaque.

-¿Ve los programas sobre talleres de motores que se emiten actualmente?

Cuando tengo tiempo siempre los veo. La verdad es que antes los veía con la ilusión de tener mi propio programa, porque hay muchos parecidos, pero no existe otro que haga las locuras que nosotros hacemos.

-¿Difícil para los miembros del taller convertirse en un programa de televisión?

Tiene sus dificultades, pero lo han ido aceptando de muy buena manera. Ya con la grabación de la segunda temporada que realizamos, ya estaban más acostumbrados a las cámaras e incluso yo me sentía más cómodo con ellas.

-Viene de una familia donde su padre también se dedicaba a la mecánica, pero ¿Por qué trabajaba a escondidas de él?

Mi padre era un maestro de la mecánica, pero era muy clásico en sus conceptos, no le gustaban las conversiones, quería dejar los carros tal cual salían de fábrica. En cambio mi afición siempre ha estado en que un carro es una pieza en la que puedes hacer mil cosas, sin límite alguno. Por eso nos buscan, porque los clientes saben que si hay un taller en donde se pueden hacer realidad sus sueños o locuras, es en el nuestro.

-¿Alguna vez no ha podido hacer realidad alguna de esas locuras?

Siempre existe la posibilidad de decir: “Eso es imposible”, luego de haberlo pensado mucho. Creo que es parte de nuestra habilidad hacer cosas que para otros es descabellado. Gracias a Dios contamos con clientes que tienen buen gusto y nosotros tenemos la habilidad de lograr interpretar lo que ellos quieren, porque a veces no saben interpretar con palabras lo que desean que hagamos. Es mucho de psicología y experiencia.

-¿Cada vez integrando más a la familia?

El programa llega en el momento justo en que estoy integrando a mis hijos al taller. Por un lado, mi hija en el área administrativa se está acoplando y ha empezado la modernización del taller, porque llevamos 20 años funcionando de la misma manera, y el cambio a veces no es nada fácil de lograr.

Mi hijo, poco a poco, entra en todo lo que tiene que ver con la construcción y el día a día de cada uno de los sectores del taller, porque hay que ir pensando en el paso generacional del taller, además de lograr el prestigio y el impacto internacional que estamos logrando.

-¿Tendremos más de Mexicánicos?

Eso es lo que más deseamos, tener más temporadas y que más personas nos vean. Por ahora, se transmite en América Latina la segunda temporada y ya se ha confirmado una tercera.

Bogotá  | Colprensa

 

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