Un tirón de orejas a médicos, enfermeras y empleados administrativos que trabajan en Imsalud, para que revisen sus protocolos y mejoren la atención, dio el alcalde César Rojas.
Acompañado por un equipo de gobierno, el mandatario visitó de manera sospresiva los centros de salud más alejados y comprobó situaciones que, según él, no se pueden tolerar.
Rojas le pidió al gerente de la entidad, Hernando Mora, revisar la manera como se está prestando el servicio, pues la comunidad dijo sentirse en ocasiones maltratada.
Uno de los cuestionamientos del alcalde tuvo que ver con el hecho de que los vigilantes no permiten ingresar a los puestos de salud a personas en chanclas o ‘shorts’.
Virgelina Peña, vecina de Los Olivos, dijo que reparten muy pocas fichas para consulta y que la gente debe madrugar para conseguirlas, luego, se sientan en la calle a esperar a que el médico llegue.
Preocupa a las autoridades que la gente deba hacer colas, aún cuando están enfermas, para recibir la atención médica. Sin embargo, preocupa más la falta de médicos.
“Tengo que estar pendiente de lo que pasa en mi ciudad, y por eso vine a visitar esta IPS”, dijo Rojas. “Hay un déficit de médicos y de enfermeras jefes, que no se encuentran, y vamos a dárselos”.
El alcalde dijo sentirse interesado en que se reorganice el servicio, pues más que infraestructura lo que necesitan los centros de salud es capital humano.
Buscan médicos
El gerente Mora dijo que ni fuera del departamento han conseguido médicos y enfermeras.
Imsalud tiene 124 médicos y necesita 14 más para reabrir las urgencias de Comuneros.
“Necesitamos médicos para Aguaclara, donde este sábado se va a inaugurar”, informó el subgerente de Imsalud, Iván Zabaleta.
Necesitan un par de médicos más para los servicios de urgencias en la Loma de Bolívar y Puente Barco.
Según Zabaleta ha sido difícil conseguir médicos en consulta externa para Los Olivos, La Ermita, Rodeo y Pastora, porque no aceptan horarios corridos y porque dicen estar expuestos a situaciones de riesgo.
El funcionario dijo que no hay política que establezca barrera para el acceso a los servicios, pero sí se trata de poner algún tipo de estándar para que lleguen bien presentados y no generen incomodidad en el público.
*La Opinión
