El Gobierno Nacional activó ayer la Operación Esparta y el Bloque de Seguridad Urbana (Bosur), dos componentes de una estrategia que reunirá aproximadamente 1.500 uniformados del Ejército y la Policía para enfrentar las estructuras criminales que operan en Norte de Santander.
El despliegue tendrá dos frentes: uno rural, con énfasis en el Catatumbo, y otro urbano, dirigido a contener la criminalidad en Cúcuta y su área metropolitana.
El ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, explicó que la distribución del personal corresponde a la suma de los efectivos destinados a ambos componentes. La Operación Esparta tendrá como principal escenario de intervención el Catatumbo, con especial atención en Tibú, identificado por el Gobierno como el centro de gravedad de esa subregión. También contempla acciones en los demás municipios del Catatumbo.
Por su parte, el Bosur concentrará sus operaciones en Cúcuta y extenderá su intervención a los municipios del área metropolitana. Su misión será enfrentar las estructuras delincuenciales y reducir los delitos de alto impacto que afectan la seguridad urbana.
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Controles en los
pasos fronterizos
Uno de los componentes de la estrategia estará dirigido a restringir la movilidad de las organizaciones criminales en la frontera con Venezuela. Ayer, en la mañana, después de un consejo de seguridad de más de cuatro horas, encabezado por el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, y con participación del gobernador de Norte de Santander y más de 12 alcaldes, las autoridades realizaron un recorrido aéreo por distintos pasos fronterizos.
Durante esa inspección, en la que participaron aeronaves de la Fuerza Aeroespacial Colombiana, se evaluaron los corredores utilizados para el tránsito ilegal de mercancías y elementos destinados a actividades criminales.
Según el ministro, por instrucción presidencial se prepara una intervención de los ingenieros militares para instalar obstáculos físicos que dificulten el acceso vehicular por pasos no autorizados. La medida estará acompañada de herramientas tecnológicas de vigilancia y control.
El propósito es impedir que las organizaciones armadas utilicen los corredores fronterizos para movilizar armas, explosivos, mercancías de contrabando e insumos relacionados con el narcotráfico. También busca cerrar rutas empleadas para la trata de personas y otras actividades ilegales.
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Mora señaló que esta infraestructura de control se encuentra en preparación y que su implementación será progresiva. No precisó el número de pasos fronterizos que tendrán intervención ni la cantidad de obstáculos que se instalarán.