Aunque ‘El loco Carlos’ está aturdido por la media botella de licor que ingirió antes de las 9 a.m., tiene en su memoria intacta la cuenta de cuantos meses lleva cerrado el Centro Día.
“Son siete. Lo sé, porque desde entonces no sé que es bañarme en un lugar cerrado y recibir una comida caliente”, explica.
Con firmeza asegura que si el Centro Día no hubiese cerrado sus puertas, él estaría más lejos del alcohol de lo que está ahora. Al entrar al recinto dejaba de beber más de medio día, y para él era todo un logro.
‘El Iván’, su compañero de calle, asegura que el centro lo cerraron porque al municipio poco le importan los indigentes. Alega que desde 2012, fecha en que se inauguró el Centro Día, su funcionamiento no ha sido continuo, por lo que se rehusó a ser parte del censo que por estos días la Alcaldía realiza en esta zona.
Aunque este hombre, que completó 12 años en la calle, no se quiso censar, otros 120 indigentes si lo hicieron durante la primera jornada de caracterización de los habitantes de la calle que lideró el Departamento Administrativo de Bienestar Social en el parque Lineal, la avenida del río, El Malecón y el canal Bogotá.
“Mantendremos un contacto directo y activo con esta población, con el fin de prestarles una atención orientada a mejorar su calidad de vida”, dijo Telésforo Blanco, director de Bienestar Social.
Mediante el censo se fortalecerá el modelo de atención y las intervenciones sociales que el municipio implementará para garantizar la inclusión de esta población.
Eliana Serrano, coordinadora del programa Habitantes de la Calle, dijo que se realizarán recorridos por la zona de afluencia de esta población para identificar sus condiciones socioeconómicas y de salud. Paralelamente se realizarán jornadas de cedulación y afiliación al Sisben y ARS.
Serrano aseguró que se tiene proyectado poner en funcionamiento un nuevo Centro Vida, para que esta población pueda ir a descansar, lavar su ropa, recibir alimentación, disfrutar de juegos de mesa y recibir ayuda psicológica.
*La Opinión
