Un censo de mayo en el primer cuadrante del centro (avenida 0 hasta la 6, entre calles 9 y 16), dijo que allí hay 597 vendedores ambulantes.
Los secretarios de Gobierno y Seguridad Ciudadana, Oscar Gerardino y Mauricio Franco, respectivamente, quienes estuvieron a cargo del ejercicio, dijeron que sigue la tabulación de la información para caracterizar a esa población, es decir, saber cuánto tiempo llevaba en el espacio público, la clase de mercancía que vendía, el sector donde ejercía el oficio, su sexo, si son víctimas de la guerra o no y nivel académico.
“Se proyecta una reubicación voluntaria en más de 200 locales disponibles del centro comercial Las Mercedes para ventas de mercancías varias, mientras los vendedores de perecederos (aguacate, plátano, papa, verduras, etc.) serán ubicados en la Nueva Sexta, en Cenabastos”, precisó Gerardino.
Franco manifestó que el censo permitió no solo determinar cuántos vendedores son, sino también conocer su nivel de ingresos en la calle, que en algunos casos no sobrepasa los 450 mil pesos.
Las ofertas
Dijo que a partir de estos datos se harán las ofertas laboral y académica, porque la meta es que abandonen el espacio público y empiecen de inmediato a desempeñar su oficio en la formalidad.
Según conoció La Opinión, para los que acepten la oferta laboral tendrán un contrato inicial hasta de cuatro meses con el salario mínimo, además de formación en emprendimiento en el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), el Centro Tecnológico de Cúcuta y las universidades de Pamplona y Francisco de Paula Santander, con las que se suscribirán convenios para este fin, sostuvo Franco.
El funcionario recalcó que la orden por parte de la alcaldía es tener cero carretas con productos perecederos en el centro de la ciudad, cero ventas de licor en parques y en las afueras de los colegios.
Gerardino anunció que el otro cuadrante del centro que resta por censar es el comprendido entre las avenidas 0 a la 10 con canal Bogotá y calle 9, que es en el que se concentra la mayor parte de ventas de productos como verduras, panela, frutas, pescados y mercancías de contrabando.
Según las mediciones hechas por la Corporación Autónoma Regional (Corponor), el espacio público de esta zona es el más afectado de la ciudad por contaminación visual y auditiva.
Con el despeje, dijo Franco, el centro de Cúcuta recuperará no solo el espacio público, sino la movilidad.
A la par con esta estrategia también avanzan fuertes controles de Tránsito para impedir el mal parqueo en calles y andenes, dijo Gerardino.
No todos aceptaron
La oferta laboral y académica que les hizo la alcaldía a los 597 vendedores informales que ejercen el oficio en el espacio público de uno de los cuadrantes del centro de la ciudad, no fue aceptada por 150 de ellos.
Juan de Dios Gómez, de 48 años, vendedor de pasteles y avena en la esquina de la calle 15 entre avenidas 0 y 1, dijo que aunque la oferta es buena no la aceptó “porque la garantía laboral es por corto tiempo y después volvemos a quedar cesantes y sin sustento para nuestras familias”.
Omaira González, de 35 años, vendedora de jugo de naranja, en la avenida 4 entre calles 10 y 11, coincidió con Gómez y agregó que una solución es capital para el montaje de las empresas familiares y ese no lo ofrece la alcaldía.El secretario de Gobierno, Oscar Gerardino les respondió a los que no aceptaron que ahora tendrán que afrontar el despeje que se inició con el apoyo de la Policía para liberar el espacio público de ventas callejeras.
La Opinión
