La semana que está terminando será recordada como la que más pasión generó, ya sea por la fe católica o el fútbol; los cucuteños alternaron las dos situaciones y estuvieron en actividad a mañana y tarde de jueves y viernes santos.
Los vendedores ambulantes y estacionarios, de paso hacían su agosto, se pusieron la camiseta y ofrecían toda clase de amuletos, estampas, crucifijos, hierbas para la buena suerte; también, objetos para repeler al diablo, entre otros, y además, la camisa amarilla de Colombia.
Mientras muchos rezaban, otros muchos “chupaban”; y no era para menos, había fecha Fifa y nuestra selección jugaba a 3.600 metros más cerca de las estrellas. Los centro comerciales estaban a reventar.
Las acostumbradas procesiones del viacrucis se hicieron bajo un inclemente sol que no dio tregua; para destacar por la numerosa feligresía, la tradicional peregrinación a la iglesia del Divino Niño en Lomitas, organizada por la catedral de San José y la romería de ocho parroquias que comenzó en Antonia Santos en Atalaya hasta el conglomerado de La Fortaleza sobre el anillo vial occidental.
Las vías se vieron gratamente congestionadas de personas, principalmente de creyentes que iban y venían acompañados de caminantes que aprovecharon la ocasión para recrearse porque era Semana Santa y eso era lo ideal.
*La Opinión
