La mala costumbre de talar árboles, porque se considera que son un problema para los proyectos de obras civiles, contribuyó a que esta semana se talaran 16, sin permiso de la autoridad.
Según Pedro González, uno de los denunciantes, el ecocidio se hizo con permiso del administrador general de la Central de Abastos de Cúcuta (Cenabastos), Wolgfan Ochoa.
Luis Francisco Pantaleón Ortega, profesional universitario de Corponor, encontró los restos de la tala en el separador del lugar y comprobó que las podas estaban mal hechas.
González aseguró que no se sabe cuántos árboles se talan sin permiso en la ciudad, pero anualmente se piden permisos para cortar 170 árboles, en promedio.
González dijo que ningún árbol es malo, pero si se debe talar, quienes lo hagan deben reponerlo por uno nuevo. El trámite vale 30 mil pesos.
La Opinión