Una moderna iluminación da la bienvenida a los pasajeros que se desplazan a Cúcuta por las noches y llegan al aeropuerto internacional Camilo Daza.
Las pistas son un sinfín de destellos y sobre ellas el equipo en tierra dirige las maniobras de aterrizaje, garantizando la seguridad a los viajeros.
De día, decenas de aeronaves despegan en el aeropuerto y los inspectores revisan previamente motores, turbinas y cada parte del avión para que al surcar los cielos siempre prime la seguridad.
Por las fuertes ráfagas de viento, el aeropuerto cuenta con dos pistas cruzadas y sobre ellas se pone a prueba la experiencia de los pilotos.
Del Camilo Daza salen y llegan aeronaves de varios tamaños, como airbus 320 - 319 - 318, ATR 42, JS41, JS32, entre otros. El aeropuerto es un punto de encuentro, de intercambio cultural y también de sueños que se avivan cuando las aeronaves despegan.
Rodrigo Sandoval | La Opinión
