La sugerencia que hizo el ministro de las TIC, David Luna, a todos los municipios y sus comunidades, para que ajusten sus planes de ordenamiento territorial y permitan el despliegue de antenas entre las zonas residenciales generó división entre los secretarios de la alcaldía.
Lo que dijo el ministro cayó como baldado de agua fría en ciudad y en los funcionarios, que hasta el año pasado lucían como héroes y ahora los disfrazan de villanos.
Tal es el caso del secretario de Gobierno, Óscar Gerardino, quien el año pasado fue aplaudido por la gente que quería que quitaran las torres de los solares de las casas, y ahora quedó sin saber qué hacer.
La Opinión preguntó a los funcionarios encargados del tema, cuál es la posición que tienen frente a la instalación de antenas y mientras unos las quieren tumbar, porque su función es acatar la ley, otros las defienden, porque su función es permitir la expansión de la tecnología.
Los líderes comunales no las quieren, porque aseguran que no hay control de estos elementos y las empresas no tienen responsabilidad social (nunca pavimentan una calle o pintan un parque).
Gerardino, dijo que tiene que tumbarlas porque el POT ordena que no pueden estar en zonas residenciales, según el artículo 200.5.
A su vez, el secretario jurídico del alcalde, Emerson Meneses, señaló que no prevaricará, por lo tanto en una semana tomará la decisión de desmontarlas.
Contrario a ello el nuevo secretario de las TIC, Wilmar Cepeda, las defendió e incluso dijo que podían instalar una junto a su habitación, pues la ley 1753 de 2015 en su artículo 193 lo permite y la procuraduría sancionará a quien no las acepte (circular 014 de 2015).
*La Opinión
