Un proyecto de acuerdo que cursa en el Concejo para reglamentar el cobro del impuesto de la plusvalía mantiene en vilo al gremio de los constructores, por el impacto económico que deberá soportar una vez empiece a regir el cobro del tributo.
Para la Alcaldía, Cúcuta no paga plusvalía desde hace 19 años, a pesar de que hay una ley, la 388 de 1997, que reglamentó que los municipios deben hacer efectivo ese impuesto.
¿Por qué no se había cobrado? El concejal Jaime Ricardo Marthey manifestó que era un tema de alto costo político, y por ello los alcaldes de turno no habían querido darse esa ‘pela’.
Es más, la Procuraduría lleva haciendo requerimientos a la Alcaldía desde años atrás por su omisión en hacer efectiva la plusvalía y, en ese sentido, ha llegado la hora de cumplir con ese mandato, expuso el secretario de Planeación municipal, Orlando Joves.
La norma nacional establece que los municipios cobrarán plusvalía entre 30 y 50 por ciento aplicado sobre los mayores valores que resulten de la valorización de los predios afectados por actuaciones urbanísticas de los municipios o entidades territoriales.
En Cúcuta, el Estatuto Tributario vigente está por fuera de la ley, porque establece una plusvalía de 22.5 por ciento, hecho que se espera revisar en el Concejo al igual que las tarifas planteadas por la Alcaldía en el proyecto de acuerdo, lo cual fue solicitado por Camacol Cúcuta y Nororiente y las empresas constructoras.
El gremio de los constructores, incluso, en el primer acercamiento que sostuvo con los miembros de la Comisión del Plan también solicitó excluir de dicho cobro los proyectos de vivienda de interés social, para que no se vea afectada la actividad constructora.
El concejal ponente, César Arbey Torres, manifestó ayer que todas estas solicitudes de los gremios son materia de análisis, y podrían darse de ser aprobado por la mayoría del Concejo y con la anuencia de la administración municipal.
Aunque Camacol admitió que el cobro de la plusvalía es de ley, reconoció diferencias en la tabla tarifaria de la Alcaldía.
Sobre esto hay una contrapropuesta de los constructores, dijo Torres.
El concejal dijo que la plusvalía se aplicará a las construcciones en grandes extensiones de tierra.
¿Cómo opera?
¿Qué es el impuesto de la Plusvalía?
Es una imposición que se cobra a los predios por un beneficio obtenido por actuaciones del Estado. Los beneficios son:
1.Por cambio en el uso del suelo.
2.Por incorporación de suelo rural a suelo urbano.
3.Por mejor o mayor aprovechamiento del suelo, cuando le permiten al propietario construir más niveles de los que ya tiene su predio.
4.Por obra pública, es decir, porque se construyó un intercambiador o una autopista que pasa por el predio de su propiedad.
¿Cada cuánto se cobra?
Una sola vez, tiene tarifas establecidas y es de obligatorio cumplimiento, no es potestativo. Estrato 1: 46, estrato 2: 47, estrato 3: 48, estrato 4: 49, estrato 5: 50 y estrato 6: 50 por ciento.
¿Quiénes lo deben pagar?
Los propietarios de esos predios beneficiados.
¿Cómo es el cobro?
La Ley 1388 del 1997 dice que para el cobro los concejos deberán aprobar la plusvalía, que oscilará entre 30 y 50 por ciento del valor del beneficio. Eso quiere decir de que si un predio vale 100 millones de pesos antes de la actuación urbanística ,y posteriormente vale 1000 millones, el propietario se ganó 900 millones y es de esta ganancia que pagará entre 30 y 50 por ciento, según sea el caso de lo que regule el Concejo al municipio, para efectos de subsanar todas las necesidades de tipo urbano que requiera la ciudad.
La Opinión
