La gran cantidad de ceniza que arroja la termoeléctrica que opera en San Cayetano motivó a los estudiantes del colegio Teodoro Gutiérrez Calderón a inventar algo para reutilizar el material en algo útil.
El producto de la investigación fue un ladrillo. Después le agregaron dos nuevos productos, plástico y cáscara de huevo y el resultado dejó con la boca abierta a los profesores del plantel, porque se consiguió un ladrillo más resistente, luego de 48 horas de fraguado.
El ladrillo fue exhibido en la feria del reciclaje en Corponor, y una novedad que explicaron los estudiantes es que para fraguarlo no se necesita horno, seca al natural dentro de un molde, con lo cual fue declarado amigable con el ambiente.

Otra novedad la mostraron los estudiantes del colegio Simón Bolívar, de Cúcuta, que producen jabón con el aceite de cocina que ya no sirve en las casas o en los restaurantes.
Lo hacen empleando el sistema de saponificación (proceso químico por el cual un cuerpo graso, unido a un álcali y agua, da como resultado jabón y glicerina).
El estudiante Cristian Danilo Zuluaga señaló que verter el aceite que ya no sirve por los desagües contamina el agua de los ríos y quebradas.
Lo bueno de este producto hecho con materiales reciclados es que vuelve a prestar una utilidad en el hogar para lavar losa o pisos.
El secretario general de Corponor, Jorge Enrique Pinzón Dueñas, manifestó que se consiguió reunir una muestra representativa de empresas e instituciones que vienen trabajando en el departamento con el reciclaje, transformándolo en productos amigables con el medio ambiente.
“Sí podemos hacer productos con muchos de los materiales orgánicos e inorgánicos que se producen en nuestras casas; esta cultura va por buen camino”, dijo el directivo.
Expresó que en el departamento el reciclaje se está fortaleciendo a través de campañas que se llevan a cabo desde la corporación.
Ejemplo de esto se observó con los materiales que se producen con el plástico que se desecha, el cual se está empleando en muchas construcciones del departamento.
O la transformación de las llantas viejas que protagoniza Martín Gómez, un artista que presentó la iguana más grande, hecha con 50 llantas viejas que consiguió en la calle.
Gómez prepara una propuesta para presentar al alcalde César Rojas y al gobernador William Villamizar, en la cual plantea la elaboración de 15 iguanas con 100 llantas cada una, con miras a instalarlas en El Malecón y en distintos parques de la ciudad, para incentivar al cuidado del ambiente y la conservación de los animales.
La Opinión
