Cúcuta recibirá por primera vez a la Filarmónica Joven de Colombia y la celebración será doble, pues entre los 80 músicos que la conforman estará Melissa Alejandra Ordóñez Ortiz, la primera cucuteña en ser parte de la orquesta.
Con tan solo 19 años, Ordóñez hace parte de la Gira Nacional 2016 Hecho en Colombia, liderada por la Fundación Bolívar Davivienda, y que llegará con los mejores músicos del país este 16 de julio a las 8 p.m. al Teatro Zulima, con el apoyo de la Fundación Cerámica Italia. El espectáculo musical estará bajo la dirección del maestro Andrés Felipe Jaime.
La talentosa joven inició su carrera musical a los 9 años en el Conservatorio de Norte de Santander y luego estuvo a cargo del maestro José rafael Pineda Solano en la Fundación Orquesta Sinfónica Juvenil de Cúcuta. Actualmente cursa quinto semestre de música instrumental con énfasis en violín en el conservatorio de la Universidad Nacional en Bogotá.
Aunque hace tres años dejó la capital nortesantandereana para perseguir su sueño musical, Ordóñez dice estar emocionada por volver a tocar en su casa y frente a su primer público, sus padres y familiares.
“Llegar a Cúcuta es muy bello porque mi familia y mis amigos me van a poder ver. Además es muy importante que acá se estén dando ese tipo de presentaciones, y que la música vaya generando y ganando espacios propios”, dijo. “Estamos avanzando, y educando al público musical. Aún nos falta mucho pero que vendrán muchas más actividades musicales para la ciudad”.
Ordóñez ingresó este año a la filarmónica tras descrestar al jurado de la fundación con una interpretación que envió en video. Aunque el principio quedó en lista de espera, terminó siendo convocada a la gira nacional que recorrerá Pereira, Armenia, Manizales, Cali, Popayán, Bucaramanga, Cúcuta y Bogotá, hasta el próximo 20 de julio.
“Ser parte de la orquesta es una experiencia espectacular. Estoy rodeada de personas maravillosas, que además de ser excelentes músicos tienen una gran calidad humana y eso es lo que prevalece acá, porque antes que músicos somos seres humanos”, explicó emocionada.
Al igual que el lema de la filarmónica ‘Compartir Inspiración’ la violinista quiso compartir su inspiración con los niños de las barriadas contando sus inicios musicales, al tiempo que los invitó a seguir adelante con sus sueños y a no perderse un ensayo abierto al público a las 11 a.m. en el Teatro Zulima.
“Empecé a tocar violín a los 9 años cuando mis papás me metieron al conservatorio. Al principio opté por este instrumento porque era el que mis primas tocaban, luego descubrí su magia y me enamoré de él”, agregó la menor de tres hermanos.
Ordóñez dedica por lo menos seis horas al día a practicar violín. Le gusta tocar música del periodo romántico de finales del Siglo XVIII al XIX. A pesar de sus continuos ensayos en sus ratos libres pinta, baila, y lee un poco.
“A los niños que están empezando este camino les digo que trabajen por lo que quieren, que tengan constancia y disciplina, que nunca se conformen con lo que tienen, que busquen más y lo hagan con amor”, agregó. “Vale la pena luchar por los sueños porque estos si se pueden cumplir. Siempre soñé con llegar a la filarmónica y lo logré”.
Para Ordóñez lo mejor de estar en la orquesta es poder contar con la dirección de los mejores de la escena musical de todos los continentes, y su mayor aspiración es realizar una maestría en el exterior para trabajar en una orquesta, como solista, y poder enseñar a los demás su talento.
La Opinión
