Estudiantes y docentes de la Facultad de Salud de la Universidad de Pamplona no lo pensaron dos veces cuando escucharon que había que ir a La Guajira a prestar atención a los niños de esta olvidada región del país.
Después de tener conocimiento por redes sociales que la Policía estaba convocando a las universidades de Colombia para llevar una brigada de salud a la zona norte de Colombia, la noticia se convirtió en un proyecto institucional que se hizo realidad.
"Nosotros hicimos una propuesta interdisciplinaria, normalmente para las brigadas de salud llevan solo doctores y odontólogos, nosotros cambiamos eso, propusimos llevar fonoaudiólogo, nutricionista, odontólogo, médico general, pediatras, enfermeros, sicólogos, bacteriólogo; por eso fue que nuestra propuesta ganó", explicó Carlos Vera, médico y docente.
Fue así como 32 miembros de la Universidad de Pamplona lograron viajar a La Guajira, para visitar un grupo de indígenas Wayú y hacer un diagnóstico real de su estado de salud, buscando aportar su granito de arena, para ayudar a los niños y familias de esta región norte de Colombia.
El proyecto, 'Por los niños de La Guajira, un compromiso de corazón' resultó una idea innovadora y muy completa. Allí, acompañados de la Policía y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), los 32 voluntarios empezaron su labor.
Repartieron 17 toneladas de alimentos que se habían encargado de recolectar los uniformados, para después empezar con las evaluaciones.
Pero los adultos no fueron los únicos beneficiados al recibir alimento para sus familias, también los menores tuvieron su espacio de alegría cuando policías, funcionarios, docentes y estudiantes les entregaron los regalos, entre juguetes y libros para colorear, que les habían enviado desde Cúcuta los integrantes de la Facultad de Salud.
Los voluntarios examinaron a 970 niños y 310 adultos, "solo es el 10 por ciento de la población, hay mucha gente que necesita de nuestra ayuda", dijo Vera.
Lo primero que aclaró el médico es que no todos sufren de desnutrición y solo una menor de 10 años tuvo que ser trasladada de urgencia a un centro de salud, porque padecía desnutrición severa.
"Encontramos una niña que con 10 años solo pesaba 9 kilos y medía un metro de estatura. Ella fue la única menor que encontramos con gravedad", aseguró Vera.
Los estudiantes y docentes llegaron al municipio de Uribia 'la capital indígena de Colombia' y se encontraron con un panorama diferente al que pensaban.
"Siempre estuvimos acompañados por traductores que eran integrantes de la Policía. Allá nos recibieron con tamboras, canciones típicas, artesanías, se veía que estaban felices de que estuviéramos ahí con ellos", manifestó el médico.
El viaje, al que partieron el pasado martes y regresaron el viernes, les permitirá entregar un diagnóstico real de la situación en salud que se vive en esta zona del país.
Según dijo Vera, dentro de diez días entregarán los resultados de los exámenes que le hicieron a los más de mil indígenas.
"Esta es una gran experiencia, tuvimos que dormir en chinchorros y en rancherías. En Cúcuta nos quejamos por aguantar temperaturas de 30 y 34 grados centígrados, allá estuvimos a 44°C. Sufrimos de sed todos los días, el agua que teníamos para el día no alcanzaba", manifestó.
Una experiencia que muy pocos podrán vivir, pero que en La Guajira, sus habitantes soportan a diario.
*Najivy Benitez Monsalve | leidy.benitez@laopinion.com.co
