José Daniel Escobar Moreno carga todos sus escritos en su celular. Los tiene seleccionados por extensión y género y solo unos cuantos ha tenido en físico. Le parece mejor llevarlos en su teléfono para leerlos ante los grupos literarios que frecuenta.
Aunque solo tiene 15 años, lleva cuatro escribiendo, y es reconocido en los círculos literarios del municipio como ‘Gato Fantasma’. Sus intereses van más allá de la música y los videojuegos, actividades comunes para su edad. Escobar disfruta estar con lápiz y papel para plasmar lo que se le viene a la cabeza.
Cursa décimo grado en el Colegio Sin Fronteras y las primeras y las últimas hojas de sus cuadernos están atestadas de fragmentos de sus poemas.
Con franqueza dice que no tiene horarios para escribir. Si en clase se le viene un verso a la cabeza, lo plasma en lo primero que tiene a la mano, para no dejar ir la idea.
Un viejo cuaderno es testigo de sus primeros escritos y lo conserva como uno de sus tesoros.
Entre risas asegura que él es su principal crítico, si no está conforme con un escrito esas líneas jamás conocerán la luz pública.
Escobar se define como un escritor surrealista, porque sus poemas no son sentimentalistas y representan situaciones incoherentes con personajes incoherentes que le permiten al lector idearse una imagen sobre ellos.
Este joven escritor fue coordinador del Club Juventud Literaria de la biblioteca pública Julio Pérez Ferrero y dirigió un círculo literario en La Ceiba, donde declamaba y compartía sus escritos con personas que le doblaban la edad.
Ahora está creando un nuevo grupo literario en compañía de unos amigos, pues las tertulias literarias son uno de sus pasatiempos.
Escobar sueña con compilar sus escritos en un libro, al cual ya le tiene dos nombres tentativos. ‘Prosas Apatriadas’ y ‘Escritos surrealistas de Daniel Escobar’ son sus nombres tentativos.
La Opinión
