Cuando usted viaja por el aeropuerto Camilo Daza está obligado a pagar $5.500 por la estampilla prodesarrollo fronterizo aéreo.
Aunque su nombre indicaría que la destinación de los recursos es para el impulso de obras relacionadas con su objeto, se trata de una simple denominación.
Contrario a lo que pasa con las estampillas proanciano, o procultura, que se otorgan a programas sociales para los ancianos y artistas, el desarrollo fronterizo aéreo no existe.
De acuerdo con el secretario de Hacienda del departamento, Martín Martínez, esto ocurre porque dos razones.
La primera, debido a que los aeropuertos del país están concesionados, “y todo lo que tenga que ver con este tipo de proyectos depende del Ministerio de Transporte”.
La segunda, porque hay una destinación específica de estos rubros, determinada desde el estatuto de rentas del departamento, el cual no abarca esta destinación.
La estampilla prodesarrollo fronterizo es una facultad que fue otorgada a los departamentos con el artículo 49 de la Ley 191 de 1995, la Ley de Fronteras, en la que se autoriza a los departamentos de frontera a emitir esta clase de estampillas.
El producido se destina, según la norma, a financiar el plan de inversiones en materia de infraestructura de transporte; infraestructura y dotación en educación básica, media técnica y superior; preservación del medio ambiente; investigación y estudios en asuntos fronterizos; agua potable y saneamiento básico, bibliotecas, entre otros.
En el caso del departamento, los hechos generadores del recaudo son, entre otros, los vehículos de carga que entren y salgan del deoartamento; las solicitudes de importación, los tiquetes de transporte de pasajeros vía aérea y terrestre, y pasaportes.
Del total de los recaudos, el 20 por ciento va al Fonpet y el 80 restante, así:
* 25 por ciento, para desarrollo agropecuario y rural.
* 30 por ciento, a la red vial secundaria y terciaria.
* 40 por ciento a infraestructura y dotación de la educación superior.
* 5 por ciento, para agua potable y preservación del medio ambiente.
“Esta estampilla es un apoyo a los departamentos de frontera para que tengan recursos de inversión en obras que se requieren”, explicó el funcionario. “Además esta estampilla no es eterna pues el tope es de 100 mil millones de pesos, y ahí termina. Nosotros llevamos recaudados cerca de 60 mil”.
El balance
Según Martínez, al igual que con otros recaudos, las estampillas prodesarrollo fronterizo han tenido un incremento del 17,01 por ciento.
Es decir, pasó de 3.438 millones de pesos, a 4.022.
“Este año se tenía presupuestado un recaudo por $6 mil millones”, dijo. “Con el comportamiento de las rentas podemos proyectar siete mil millones de pesos, de los cuales llevamos $4.022 millones”.
A la fecha, el transporte de carga ha aportado $340 millones; el transporte terrestre de pasajeros, $265 millones; transporte aéreo, $1.131 millones; pasaporte, $54 millones y $2.230 millones por otros conceptos.
La Opinión
