La antigua vía del ferrocarril, que antes diera tanto reconocimiento y valor a la ciudad, hoy causa pena.
La ahora avenida 1D del barrio Virgilio Barco tiene cinco calles y es el sector de residencia de 60 familias que viven con las calles destapadas y cubiertas de lodo.
Rosmira Caicedo Sierra, vicepresidenta de la Junta de Acción Comunal, lleva 30 años viviendo en esta cuadra, los mismos que lleva oyendo promesas de ayuda.
“Ya es justo que saquemos la pata del barro: antes de morir quiero ver mi calle pavimentada, pero mi enfermedad me está achacando y esto está demorado, así que no sé si sea posible”.
Al problema de la vía, se suma el caño que pasa por detrás de las casas y que con cada lluvia se desborda. Los habitantes de este sector se han acostumbrado al abandono de la Alcaldía y a ver en sus hogares los patios inundados y el frente embarrado.
“Aquí brincamos de piedra en piedra”, dice uno de sus habitantes, mientras explica cómo a diario atraviesa la calle para ir a trabajar y llevar a sus hijos al jardín.
Esta vía maltratada, que se creería no tiene mayor tráfico es ruta frecuente de contrabandistas que vienen de San Faustino y la toman a alta velocidad, exponiendo a los habitantes a ser arrollados
Yonny Pascual Contreras, secretario de Infraestructura afirmó que esta calle no está en los planes de recuperación de este año.
Sin embargo, manifestó que “para el próximo, si la comunidad envía una carta con su solicitud podría vincularse a los proyectos de pavimentación bajo el plan comunidad-gobierno”.
Ante las promesas, la comunidad se muestra incrédula, pues son tantas las veces que les han dicho lo mismo que ya no creen.
“A ellos (la administración) le corresponde el manteniente de todas las calles. Deberían venir y ver como tenemos que vivir todos los días, yo creo que así si se apiadarían de nosotros”, dijo otro de los residentes.
Este año, la alcaldía ha inaugurado 470 calles las cuales fueron pavimentadas mediante el programa comunidad-gobierno.
Marcela Ramírez | Practicante de periodismo
